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05 febrero, 2016

La Socialización del Cachorro



La gran mayoría de los propietarios de los perros han oído que la socialización de su cachorro es muy importante, pero muchos no saben por dónde empezar. Es muy importante mostrar a su cachorro que no todas las personas y los animales representan una amenaza. La exposición de su cachorro al mundo a través de una socialización adecuada ayudará a convertirse en un perro sociable, obediente y confiado.

La edad ideal para la socialización de su cachorro es entre las 2 y las 12 semanas de edad. Durante este tiempo, es muy importante exponer a su cachorro a una variedad de personas, animales y situaciones. Permitir que su perro pueda experimentar estas cosas en su vida prematura, evitará el miedo y la agresión en el futuro. También promoverá la obediencia de su cachorro en escenarios críticos. Un cachorro que confía en su dueño que no hay nada que temer será más probable que pueda obedecer a su dueño sin vacilación.

Es muy importante socializar a su cachorro. La socialización de su cachorro es muy importante, ya que les permitirá estar más a gusto y se centraran en las órdenes de usted sin distracciones. Socializar con una variedad de personas y animales también ayuda a los cachorros a desarrollarse de una forma social y sin miedo. También es muy importante para socializar a los cachorros con los gatos y viceversa.

A pesar de que la socialización puede continuar durante toda la etapa del cachorro, es muy importante poder iniciar el proceso lo antes posible. Los cachorros empiezan a desarrollar miedo entre las 8 a 10 semanas de edad, por lo que el refuerzo positivo de los principios del comportamiento en torno a otras personas y animales es fundamental para el desarrollo social. Los cachorros que no están adecuadamente expuestos a los animales y las personas pueden encontrarlos alarmante cuando los encuentran por primera vez en una edad mayor. Esto puede conducir a un comportamiento agresivo, tales como gruñidos, ladridos, o morder. Sin embargo, los cachorros que son socializados adecuadamente son menos propensos a exhibir estos comportamientos violentos.

La socialización de su cachorro no es tan simple como permitir que cualquier animal o persona pueda interactuar con su perro. Antes de permitir que su cachorro pueda estar expuesto a nuevas personas o animales, se debe considerar si cada persona o animal dejará su cachorro con una experiencia positiva. Por ejemplo, si un niño es incapaz de mantener a su cachorro correctamente, entonces lo mejor es no dejar que lo hagan. Si un adulto puede jugar demasiado duro con su cachorro, entonces lo mejor es evitar que su cachorro juegue con ellos. Las experiencias negativas durante este periodo de aprendizaje crítico en la vida de su cachorro puede conducir a una vida adulta temerosa.

Además, también se debe considerar la seguridad y la salud de su cachorro durante la socialización. Dado que los cachorros no reciben las vacunas completas para las enfermedades hasta aproximadamente las 15 semanas de edad, es muy importante elegir sabiamente cuando se debe hacer la socialización de su cachorro con otros animales. Los perros mayores y los gatos que han sido vacunados son los más seguros para interactuar con su cachorro. Traer a las mascotas sanas a su hogar en lugar de aventurarse en los parques también puede ayudar a prevenir que su cachorro sea vulnerable de contraer estas enfermedades, tales como la parvovirosis.

Una de las mejores maneras de prevenir que su cachorro pueda contraer una enfermedad es invitar a las personas con los animales vacunados a su casa. Si bien estos animales todavía pueden llevar algunas enfermedades, la vacunación hace mucho menos probable que se desprendan y se propaguen las enfermedades. También en ofrecemos varias clases para la socialización de los cachorros en ambientes bastante controlados.

La socialización puede ocurrir a lo largo de la etapa del cachorro, pero es muy importante comenzar a socializar a su cachorro lo antes posible. La exposición de su cachorro a una variedad de animales y a las personas les ayudará a ver el mundo como no amenazantes y crecerá siendo un perro valiente, amistoso y de buen comportamiento.

Si usted está interesado en socializar a su perro o desea una información y asesoramiento más completo, puede escribirnos, para una consulta gratuita al correo; psicolmascot@gmail.com 

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

11 enero, 2016

Adiestramiento del cachorro en el hogar con pañales absorbentes

La utilización de los pañales absorbentes en la educación del cachorro en el hogar.

Los pañales absorbentes para la educación del cachorro son productos comercializados como una opción alternativa a la formación diaria o la caja de arena, para los perros que están adiestrados para hacer sus necesidades en el interior.

Pero al igual que con otros utensilios del adiestramiento doméstico de interior, tienen varias ventajas y algunas desventajas en el uso de los pañales absorbentes en la educación.

Mientras que los pañales absorbentes en la educación del perro son eficaces y pueden ayudar a que se sienta menos incómodo en una preparación del hogar como una tarea, es importante tener en cuenta que lo ideal sería utilizarlo como una solución temporal.

¿Qué son los pañales absorbentes para la educación del cachorro?

Los pañales absorbentes para la educación del cachorro son similares a los pañales absorbentes usados para la incontinencia en los seres humanos, pero se hace ligeramente diferente.

Los pañales absorbentes para la educación del cachorro son típicamente hechos de varias capas de papel absorbente que están selladas a lo largo de los bordes. Los pañales generalmente miden 23x24 centímetros y se venden en cualquier parte en paquetes que contienen entre 12 y 60 pañales.

Los pañales pueden servir en múltiples propósitos. El objetivo principal de la plataforma es la de proteger el suelo y, de hecho, las capas de papel son de manera efectiva para poder absorber la humedad, haciendo que el proceso de limpieza sea más fácil.

Muchos pañales absorbentes para la educación del cachorro también contienen feromonas para alentar a los cachorros y poder ellos hacer sus necesidades. Esto hace que el uso de los pañales para la orina sean más preferibles que el uso de un montón de periódicos como en la formación de papel. Además, algunos pañales pueden contener también neutralizadores de olores así para ayudar a minimizar los olores.

El adiestramiento en el hogar con los pañales para el pis no es para todos, sin embargo, hay circunstancias especiales en las que se prefiere este método de adiestramiento.

¿Quién debe usar los pañales para el pipí?

¿Qué dueños de los perros se pueden beneficiar más en el uso de los pañales para el pis de sus perros?

1. Si a su perro no le gusta salir a la calle cuando hace frío o llueve, los pañales para el pis puede salvar a su perro y usted mismo de un montón de viajes para nada.

2. Si usted trabaja muchas horas o si usted vive en el último piso de un edificio alto, su cachorro puede que todavía no halla alcanzado el control de la vejiga y de los intestinos lo suficientemente para mantenerlo el tiempo suficiente para esperar a que vuelvas a casa o llevarlo por varios tramos de las escaleras.


3. Los pañales para el pis también pueden ser útiles para los perros adultos que sufren de incontinencia.

Elegir los mejores Pañales absorbentes para su perro.

Hay una variedad de pañales absorbentes para el cachorro en el mercado.

Los pañales desechables para el pis están destinados a ser utilizados sobre una base diaria, recogidos y desechados. Los pañales lavables para el pis, por otro lado, se puede reutilizar una y otra vez. Una de las ventajas de los pañales lavables para la orina del perro, mejor que los desechables, es el hecho de que los cachorros no se sienta obligados a destrozarlos en pedazos como con los desechables. Otra ventaja es que, a la larga, son más baratos que los pañales desechables.

Por supuesto, el tamaño de los pañales importa cuando se trata de la compra, por lo tanto, asegúrese de seleccionar el tamaño que sea adecuado para su raza. Con los pañales desechables, busque los que cuentan con un soporte de plástico para proteger el suelo.

Cómo educar a su cachorro para usar los pañales absorbentes.

Para poder ayudar a su cachorro a llegar al éxito y facilitar el proceso de la preparación del hogar, es importante seguir algunas pautas.

La ubicación donde se colocan los pañales es muy importante. Un buen lugar para comenzar sería el uso de una zona equipada con las funciones fáciles de lavar las superficies tales como baldosas.

Debido a que los cachorros tienen una tendencia innata a evitar ensuciar donde comen, beben, duermen y juegan, coloque los pañales a una cierta medida de lo posible del alimento del cachorro, el agua, los juguetes y los dormitorios. La envoltura atrayente especial en los pañales, deben hacer el resto.

Si su cachorro todavía lo hace por la casa fuera de los pañales, ayuda a proporcionar alguna orientación suave. Mira a tu cachorro con mucha atención y tan pronto como él muestra señales de que está a punto de hacer pis, lo colocas en el pañal. No sea tímido en alabar profusamente, dando un tratamiento y lanzando una pequeña fiesta. Con un poco de paciencia y persuasión, su cachorro debe aprender pronto que los pañales son el lugar adecuado para ir.

Los pañales absorbentes para la educación del cachorro, puede ser muy útil, especialmente para los dueños de los perros que por una razón u otra no pueden tomar sus descansos al aire libre con el cachorro para ir al baño cuando sea necesario. Si esto se aplica a su situación, no dude en poner pañales absorbentes para la educación del cachorro.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

07 enero, 2016

Campaña Bucodental, Geriátrica y Revisión Gratuíta del Cachorro

Salud Bucodental (Odontología):

La enfermedad periodontal es una de las patologías más frecuentes que pueden sufrir nuestras mascotas a partir de los 2-3 años de vida. Esta enfermedad, entre otras causas, está producida por el acúmulo de sarro como consecuencia de los depósitos de restos de alimentos y colonias bacterianas en las encías, que provoca otra serie de daños como el mal aliento, dificultad y dolor al masticar, gingivitis, pérdida de piezas dentales…etc..

Es frecuente que cuando nuestros animales comienzan a padecer este problema dental, surjan otra serie de complicaciones como dolor abdominal, vómitos, diarreas y otras patologías derivadas de ese paso de sarro a la sangre y su distribución por todo el organismo.

En el Centro Veterinario Leuka ofrecemos un amplio servicio de odontología, comenzando por la posibilidad de realizar una consulta específica para tratar cada tipo de problema, ofreciendo medidas preventivas, así como tratamientos dentales, limpieza por ultrasonidos, extracciones de piezas dentales, etc…

Contamos con numerosos productos para mantener una buena salud buco-dental y prevenir problemas en nuestras mascotas, aconsejando en cada caso el producto más adecuado para cada caso con un 20% de descuento una vez realizada la limpieza.


Cuando nuestra mascota muestre algún síntoma de daño o alteración en la boca, es el momento de acudir al veterinario para hacer un chequeo y poder aconsejar la mejor solución para ella.

Revisión Gratuíta del Cachorrro

Una vez que tienes un nuevo cachorro en casa, ¿qué hacer? Ahora todo son dudas. En nuestro Centro Veterinario Leuka te ayudamos a comprender mejor sus necesidades, a evaluar su salud con un examen clínico y físico, y a programar su calendario vacunal.

Te orientaremos acerca de los cuidados que tiene que recibir, en cuanto a alimentación, higiene o educación, porque queremos que desde pequeño tenga una buena salud y en casa la convivencia con él sea más agradable.

Ofrecemos una PRIMERA CONSULTA-REVISIÓN GRATUITA PARA CACHORROS (*) con una amplia exploración en la que valoraremos su estado de salud, el alimento más adecuado para su edad y raza o tamaño, realizaremos un estudio de su peso, os ofrecemos consejos básicos sobre educación que podréis aplicar desde que el nuevo miembro de la familia llega a casa y responderemos a todas las dudas que puedan surgir.

(*) Sólo se facturarán productos o pruebas que se realicen, con un precio conjunto ajustado dentro del programa.

Revisión Geriátrica:

Con la edad, los perros y los gatos necesitan cuidados más específicos. ¿Cuándo consideramos que los perros o los gatos han llegado a la edad madura? Para los gatos, la edad madura se considera a partir de 7 años. En los perros, depende del tamaño que tengan: para perros pequeños, será a partir de los 8 años; para perros medianos, será a partir de los 7 años, y para perros de talla grande o gigante, será a partir de los 5 años.
Las revisiones geriátricas son importantes para: retrasar el proceso de envejecimiento.

Las mascotas de edad avanzada a menudo presentan frecuentes procesos articulares, como artritis o artrosis. Son frecuentes también la disminución de la capacidad auditiva y de visión,… Estos problemas, suelen pasar ,muy desapercibidos para la mayor parte de propietarios porque se asocian a ” la tranquilidad o la relajación ” que aparece con la edad y no a cualquier patología incipiente.

La consulta geriátrica anual es importante también para la detección precoz de cualquier enfermedad. A menudo en estas revisiones se suelen descubrir patologías incipientes que no están dando síntomas evidentes en casa, pero que pueden ser diagnosticadas por el veterinario y ayudar a frenar su avance.

Con estas revisiones se pretende mejorar la calidad de vida de nuestras mascotas. Le ayudaremos a retrasar el Síndrome de DisfunciónCognitiva (SDC) con un medicamento mas que probado y que le ayudará a estar más feliz y vivir mas tiempo.

Centro Veterinario Leuka

Consulta: 965 18 58 58 – 965 18 58 59



Por: Erik Farina (Etólogo Canino)



Contacto: psicolmascot@gmail.com

15 diciembre, 2015

Master Class Gratuita de Psícología Canina



Master Class Gratuita de Psícología Canina

DOMINGO 20 DE DICIEMBRE A LAS 11:00

-Técnicas y Métodos de Adiestramiento, básicas y avanzadas.
-Métodos: cognitivo, positivo, condicionamientos clásico y instrumental u operante.
-Etología canina.
-Psicología canina.
-Psicología e inteligencia animal.
-Etonología (razas y características).
-Últimos avances de neuropsicología canina aplicada al adiestramiento.

Adiestramiento de perros. Educación Canina. Adiestramiento en positivo. Modificación de conducta. Terapias alternativas a los problemas de comportamiento. Miedo estrés y agresividad. Ansiedad por separación. Perros destructivos. Educación canina para que el perro se sienta más seguro y confiado. Socialización del perro y refuerzo del vínculo entre él y su dueño. Conoce el origen de su comportamiento para orientarlo correctamente. Corrige la motivación que genera la conducta inadecuada. Enseña temprano a tu cachorro para que crezca sano y sociable. Cómo jugar, diferentes juegos y juguetes según ra o mestizos. Especialista en tratamiento a perros adoptados. Tratamiento de Trastornos.

Master Class impartida por nuestro Etólogo especialista en comportamiento canino con mas de 23 años de experiencia y 11.000 perros tratados.

Para reservar plaza con perro o sin perro puedes llamar o escribir a:

Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com  

LUGAR: CENTRO VETERINARIO LEUKA
       
CALLE  PROSPERIDAD 12 - 03010 ALICANTE



08 diciembre, 2015

Ciclo Vital del Perro, Infancia, Adolescencia y Vejez



Desde el día en que nace un cachorro se empiezan a notar cambios visibles. Crecen y evolucionan a una increíble velocidad, y es fascinante comprobar en apenas 12 meses pasan de ser las criaturas desvalidas de los primeros días a esos intrépidos jovencitos que nos cautivan sin cesar con sus diabluras. Cada día aprenden mil cosas nuevas; jugar, comunicarse, comprender el mundo que les rodea, etc..

El Recién Nacido

Los perros nacen sin poder oír y sin poder ver. Aunque están cubiertos de pelo, necesitan estar en contacto con la madre para mantenerse calientes y protegidos. En los primeros días, el principal órgano sensorial es el del olfato, lo que puede observarse fácilmente contemplando un cachorro recién nacido; su trufa y su morro son desproporcionadamente grandes en relación con el resto del cuerpo.

Desde el principio son capaces de moverse, regresando a la camada si se les aísla del grupo, y también de chillar para avisar a la madre de donde esta situado cuando tiene hambre.

Los cachorros recién nacidos no pueden orinar ni defecar por sí solos, ni tampoco regular su temperatura corporal, y dependen por completo de su madre, que con vigorosos lametones provoca la micción y la deposición; también con su propio cuerpo les proporciona el calor necesario.

Los perros nacen ya capacitados para hacer muchas cosas: los nervios craneales están ya totalmente desarrollados, y eso les permite mamar, tener sensibilidad en el morro, mantenerse en una posición e incluso enderezarse instintivamente. Se trata de un reflejo natural que se produce cada vez que se caen o se les da la vuelta, y consiste en ponerse de nuevo en una posición normal. Si se agarra por la holgada piel de la nuca a un cachorro recién nacido, éste encogerá de forma característica las patas y se mantendrá totalmente inmóvil.

Pero sólo hará esta acción de quedarse inmóvil durante los primeros cuatro o cinco días, después estirará las cuatro patas, poniéndose tieso y separándolas entre sí. Los cachorros con menos de una semana, no pueden ver ni oír bien todavía, pero reaccionan ante los ruidos fuertes. También producen los chillidos fuertes, chillando y gimoteando si se sienten abandonados con el fin de atraer a la madre.

De la 1ª a la 3ª Semana de Vida

En cuanto se abren sus orejitas, los cachorros comienzan a reaccionar ante los sonidos, y aunque no pueden ver con claridad hasta que cumplen más o menos cuatro semanas, intentan ya seguir con los ojos la luz y el movimiento de los objetos.

Los cachorros suelen empezar a moverse con cierta soltura a las tres semanas de edad más o menos, caminando en vez de arrastrarse, y alternan breves períodos de actividad con prolongados períodos durante los cuales duermen profundamente.

De la 3ª a la 6ª Semana de Vida

Con cinco semanas, los cachorros pueden ya oír, ver y olfatear como perros adultos, aunque sólo logran concentrar su atención durante lapsos muy cortos. El destete se inicia normalmente a las tres semanas más o menos, momento en que la secreción láctea empieza a decrecer y la madre a rechazar progresivamente a los cachorros que intentan mamar.

El destete se prolonga normalmente hasta la quinta o sexta semana, y es para los cachorros la primera y más importante lección de convivencia social de su vida, ya que los enseña a soportar la frustración que conlleva el que su madre les niegue el pecho cuando ellos sienten que lo necesitan.

También aprenden mucho jugando con sus hermanos y con la propia madre, pues esto les permite adquirir conciencia de que son perros. Muchas posturas utilizadas en el juego y gestos faciales son adquiridos precisamente en esta época de su vida.

De la 6ª a la 12ª Semana de Vida

En esta época de su vida, resulta muy esencial la intervención humana. La socialización (proceso durante el cual el cachorro aprende a comportarse con los humanos y con otros perros) debe tener lugar a esta edad. Acostumbrarlo, o exponerlo de forma gradual a todos los elementos y cambios que se producen habitualmente en el entorno resulta esencial también.

Un cachorro debidamente socializado y familiarizado con el entorno se convierte en un adulto seguro de si mismo, feliz, equilibrado y obediente sean cuales sean las circunstancias o los lugares a que deba enfrentarse en el futuro.

A partir de este momento, los cachorros empiezan a recabar enormes cantidades de información sobre el mundo que los rodea. Ya se mueven con soltura, coordinando perfectamente sus movimientos, y pueden tanto correr como saltar y revolcarse. Es ahora cuando más necesitan del juego con sus hermanos y con los humanos para aprender normas de conducta social, y cuando clavan sin cesar sus dientes punzante como alfileres para averiguar qué elementos del mundo que los rodea son seres vivos y cuáles meros objetos inanimados.

Normalmente, después de la séptima semana el cachorro ya está completamente destetado y es capaz de ingerir por sí mismo todo el alimento sólido que necesita para satisfacer sus necesidades nutricionales. Con ocho semanas está preparado para separarse de su madre y de sus hermanos de camada, aunque muchos permanecen junto a la madre hasta que cumplen las diez o doce semanas de vida.

Entre Los 3 y Los 6 Meses de Vida

EN esta época, el perro adquiere gran masa muscular y ósea, preparándose para la pubertad. Entre la 18 y la 20 semana de vida, más o menos, se le caen los dientes de leche y aparece la dentición permanente. Este proceso marca definitivamente el final de la infancia propiamente el final de la infancia propiamente dicha.

El perro experimenta sin cesar diferentes conductas sociales, y tal vez incluso empiece a ensayar comportamientos sexuales, intentando montar cojines, otros animales o a los seres humanos. Puede también entablar juegos competitivos (de fuerza, posesión, etc..) destinados a averiguar cuál es el perro dominante. Por medio del juego aprende a comunicar sus sentimientos y también a asumir y averiguar su propio estatus social.

A esta edad es bastante habitual que los cachorros empiecen a mostrarse extrañamente miedosos, expresando temor ante objetos o personas con los que ya estaban familiarizados. En estas circunstancias, de la reacción del propietario dependerá que esa aprensión se venza o se perpetúe. Obligarle a enfrentarse a lo que teme por la fuerza puede provocar que siga temiéndolo de por vida.

Entre los 6 y los 12 Meses de Vida

Estos meses representan la adolescencia del perro. A esta edad las hembras tienen su primer celo y los machos alcanzan la madurez sexual. Puede ser una época de tanteo entre el perro y su propietario, ya que las relaciones sociales tal vez se replanteen por completo. Algunas hembras parecen sufrir cambios repentinos de humor antes, durante o después del celo, y tal vez se muestren reacias a permitir que otros perros se les acerquen.

Los machos suelen empezar a levantar la pata para orinar entre los 6 y los 12 meses de su vida. Lo hacen para delimitar su territorio y para enviar a los otros perros información cifrada en en señales olfativas sobre su situación social y sexual. Sus encuentros con otros perros pueden empezar a estar presididos por sentimientos de rivalidad, aunque no se suele llegar a la agresión física, y con frecuencia pretenderán montar a las hembras o a los otros machos intentando convertirse en el macho dominante.

Los dientes de adulto aparecen entre los 6 y los 10 meses de edad, y es posible que el perro sienta un deseo irresistible de mordisquear, intentando aliviar así la tensión en sus encías. Es conveniente proporcionarle abundantes juguetes y mordedores para evitar que rompa cualquier otra cosa.

Entre 1 año y los 4 años

Aunque suelen alcanzar la madurez sexual entre los 6 y los 14 meses, los perros pueden continuar creciendo y desarrollándose psicológicamente durante durante mucho más tiempo. Los perros miniatura tienden a madurar más deprisa que los grandes, y sobre todo si se trata de razas gigantes como el Terranova y el Mastín del Pirineo, que a veces no pueden considerarse propiamente perros adultos hasta los 3 años de edad.

La madurez psicológica, por su parte, tarda a veces mucho en alcanzarse por completo. Los propietarios de razas tan exuberantes como el Boxer, por ejemplo, se preguntan con frecuencia si su perro no piensa hacerse mayor nunca. En esta época, los perros siguen aprendiendo y estableciendo roles tanto en el entorno familiar como en sus relaciones con otros perros.

El Perro Anciano

Anciano es un termino bastante relativo en los perros, ya que la vejez depende en gran medida de la raza, de su estado de salud, su forma física y de la actitud de su propietario. Para un perro activo, sano y en forma, envejecer puede significar simplemente ir relentizando poco a poco su ritmo de vida.

Muchos perros viejos disfrutan todavía de los paseos, jugando con sus amos y relacionándose con los miembros de la familia. Tal vez duerman más horas y más profundamente que antes, y también es posible que necesiten salir más a menudo, ya que los riñones, junto con el hígado, son los primeros en resentirse a causa de la edad. Además de esto último, la pérdida de peso puede ser el primer síntoma de un problema renal o hepático, por lo que conviene estar alerta.

Entre las molestias asociadas a la vejez destacan la artritis y la pérdida de flexibilidad en las articulaciones y la espina dorsal. El sobre peso agrava individualmente cualquier problema geriátrico, por lo que es fundamental prevenirlo.

Algunos perros desarrollan una dependencia patológica con respecto a sus dueños al llegar a la tercera edad; aúllan o lloriquean cuando los dejan solos y se desazonan enormemente cuando no están en contacto con la familia. Esto puede ser síntoma de una degeneración generalizada o simplemente de sordera progresiva, y debe ser revisado por el veterinario.

Los perros a veces padecen un trastorno que podríamos denominar demencia senil, caracterizado por la progresiva desorientación y pérdida de memoria. Actualmente existen medicamentos capaces de aliviar estos síntomas, y no es mala idea consultar al veterinario, que tal vez pueda recetar a su perro algún medicamento que contribuya a hacer los últimos años de su vida tan dulces como merece.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

PSICOLMASCOT

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

06 diciembre, 2015

Adiestramiento Canino, La educación del Cachorro

Por fortuna, se ha avanzado mucho en los últimos 20 años. Si antiguamente se esperaba a que cumpliera seis meses de edad para empezar a educarlos pensando que antes no estaban preparados para afrontar algo tan duro como el adiestramiento, hoy, gracias a los nuevos métodos de adiestramiento y a la mejor comprensión de la psicología canina, es posible indicar la educación de un cachorro desde el día que sigue al de su llegada.

La mayoría de los propietarios creen que el adiestrarlos consiste en enseñarles a sentarse o echarse, pero en realidad un perro puede realizar estas acciones por sí mismo y no necesita que le enseñemos a hacerlo. El adiestramiento consiste en enseñar al perro un idioma extranjero (nuestro idioma) para que pueda entender qué le pedimos que haga y cuándo queremos que lo haga y en consecuencia obedecer.

Educar a un cachorro consiste también en dejarle claro qué cosas le está permitido y cuáles no. Desde muy pronto, los cachorros poseen dientecillos punzantes como alfileres que cumplen antes de las 18 o 20 semanas, un papel muy importante en la educación. En efecto, jugar a morder es no sólo normal en los cachorros, sino también educativo. Los perros, igual que los niños pequeños, exploran el mundo que los rodea introduciendo objetos en su boca. Cualquier objeto que no reaccione cuando le clavan sus afilados dientecillos, debe ser inanimado; y cualquier objeto que dé muestras de dolor será, por fuerza, una persona o animal vivo.

Jugar a Morder

Jugar a morder enseña a los cachorros a moderar la intensidad de su mordedura cuando están jugando con seres vivos. Si ve cachorros muy jóvenes jugando,notará enseguida que ninguno se enfada al ser mordido.. salvo si el que muerde se ha excedido apretando. Si esto ocurre, el mordido chilla de dolor y se niega a continuar jugando durante unos segundos. Y esto mismo debemos hacer nosotros si nuestro cachorro nos muerde demasiado fuerte, para que sepa que nos ha hecho daño y no estamos dispuesto a jugar a sí.

Cuando nuestro cachorro nos haga daño con los dientes no debemos mostrarnos enfadados, sino sólo doloridos (la ira por nuestra parte sería interpretada por ellos como una incomprensible agresión.) Si su cachorro le clava los dientecillos, grite fuerte, déle la espalda y finja que el dolor no le permite seguir jugando. Esta actitud impactará un poco al perro la primera vez, pero no espere resultados inmediatos. Poco a poco, en los próximos días, los mordiscos irán perdiendo intensidad hasta que usted tenga que fingirse dolorido incluso la más leve presión.

Por último, empiece a expresar dolor con el solo roce de los dientes, y el cachorro dejará pronto de morderle. El perro debe aprender que a un humano no se le puede morder nunca, ni siquiera jugando.
Cuando Muerden Para Llamar La Atención

Algunos cachorros muerden precisamente para provocarnos. Esta conducta suele estar asociada al deseo de llamar la atención y producirse en hogares donde hay niños pequeños que chillan y agitan los brazos histéricos cuando el perro le agarra la ropa. Esto hace, por supuesto, que la mamá venga corriendo a ver que es lo que está pasando y se provoque un gran revuelo alrededor.

El cachorro probablemente se siente muy satisfecho, recuerde que es mejor una regañina a que le ignoren a uno por completo. En estos casos conviene distraer al perro con juguetes y evitar la sobre excitación del niño y del perro. También funciona encerrar al cachorro en su jaulita o en una habitación adaptada y acondicionada al perro, durante un rato de vez en cuando, para que tanto el cachorro como el niño se calmen.

Llevar al Cachorro a Clases de Educación

Una de las formas más rápidas de lograr que un cachorro de menos de 18 semanas aprenda a controlar sus mordiscos es haciéndoles jugar con sus congéneres. Si lo lleva a una clase de socialización bien dirigida puede acelerar el proceso al tiempo que recibe ayuda en los demás aspectos del adiestramiento básico.

Encontrar una buena clase de socialización para el cachorro puede ser tan difícil como encontrar un buen colegio para su hijo. Más vale no precipitarse en la elección. Lo más importante es no perder la calma ni la paciencia mientras educa al cachorro; el perro aprenderá pronto si las circunstancias, y el método utilizado son correctos, y tanto el cachorro como usted se beneficiarán.

Lo mejor es ponerse en contacto con un buen psicólogo canino con una experiencia de más de 20 años , puede escribir y solicitar asesoramiento escribiendo a: doctorleuka@gmail.com

Como saber si la Clase de Socialización es Buena
-Si lo es, todos los asistentes, humanos o perros, parecerán relajados y felices. Estar disfrutando de la clase.

-En ninguna clase buena se utiliza el castigo, pegar, dar golpecitos con la mano, pataditas o el collar eléctrico, para adiestrar. Lo único que habría es un trauma para el perro y el humano.

-Las clases deben ser poco ruidosas. Gritar es innecesario. Si los perros ladran mucho puede ser síntoma de estar estresados.

-Los métodos utilizados deben ser válidos para su perro y para usted. La comida y los juguetes motivan poderosamente a los cachorros. Para mucho perros no es suficiente una felicitación, una acaricia.

-Deben combinarse de forma armoniosa el adiestramiento (que no sea duro) y el juego controlado entre los perros.

-Si se permite a los cachorros jugar sueltos de la correa, ninguno debe tener menos de 18 semanas cuando comience el curso.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

www.psicolmascot.com

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

08 noviembre, 2015

Educación Básica del Cachorro para particulares

Cuanto más aprenda su perro y más experiencias acumule antes de la adolescencia, le será mucho mejor. Ahora bien, los perros, como las personas, necesitan estar motivados para aprender. Pocos humanos irían al trabajar sólo a cambio de una palmadita en la espalda de felicitación por parte del jefe.

Para muchos perros, especialmente si se trata de un cachorro, la comida es algo así como el salario que hace que merezca la pena trabajar. Una porción de alimento puede servir de un gran premio, y también de señuelo durante las primeras fases del adiestramiento.

Los Signos de Aprobación

Los propietarios no quieren depender eternamente de las golosinas para lograr que el perro les obedezca, y para evitarlo se recurre al refuerzo positivo condicionado, que consiste en una frase o gesto que significa que su actuación ha sido la deseada y un premio le espera. Este signo de aprobación va sustituyendo de forma gradual al premio efectivo y finalmente acaba siendo contemplado por el perro como un premio en sí mismo.

Los signos de aprobación más usuales son palabras de una sola sílaba (como “Bien” por ejemplo) o sonidos como un chasquido o un sonido seco que se pronuncia o se emite justo antes de entregar al perro un trozo de alimento o golosina. Hay que repetir la acción hasta que el perro busque de inmediato el premio en cuanto lo oiga. Entonces usted ya puede iniciar el adiestramiento.

Cómo Hacerlo Venir

-Colóquese frente a su perro y llámalo en tono cariñoso acompañando la palabra “Ven” con su nombre precedido.

-Sostenga una golosina con el brazo estirado y agítala lentamente mientras retrocede. Si el perro no reacciona, dé una palmada o haga algún otro sonido para llamar su atención.

-Si el perro da un solo paso hacia usted, hágale oír el signo de aprobación elegido, sea cual sea el que usted eligió, como un “Bien” y a continuación entréguele su premio.

-Aumente de forma gradual la distancia que el perro debe recorrer para recibir su golosina. Practique llamándolo de improviso tanto dentro como fuera de la casa.

Cómo Enseñarle a Sentarse

-Sostenga una golosina muy cerca del morro del perro. Ahora mueva la mano hacia arriba y hacia atrás de forma que el perro tenga que mirar hacia arriba para seguir viendo la golosina. Debido a su constitución anatómica, los perros no pueden mirar hacia arriba sin agachar los cuartos traseros. Si el perro levanta las patas delanteras probablemente es porque la golosina está demasiado alta.

-En cuanto los cuartos traseros del perro entren en contacto con el suelo, emita el signo de aprobación y después entréguele su premio.

-Cuando el perro ya se siente fácilmente, puede empezar a decir “Siéntate” justo cuando sus cuartos traseros estén a punto de tocar el suelo. Pida a su perro que se siente antes de darle cualquier cosa que desee, como su comida, o salir fuera de casa, pronto aprenderá a utilizar este gesto para decir “por favor” y “gracias”.

Cómo Enseñarle a Tumbarse

-Coloque la golosina más alta que su morro. Baje entonces la mano hasta el suelo, justo entre sus patas delanteras. Cierre la mano ocultando la golosina en el puño.

-Debe tener mucha paciencia. Si el perro quiere alcanzar la golosina tendrá que acercar la cabeza y el cuerpo al suelo. En cuanto lo toque con el pecho, dé la señal de aprobación y entréguele la golosina. Si tarda en comprender lo que está esperando del perro, puede arrastrar la golosina o un juguete por debajo de una silla o mesa baja, para que el perro se arrastre a su vez, persiguiéndola.

-Con la práctica irá perfeccionando los resultados. No incluya la orden “Tumbado” en el ejercicio hasta que el perro se tienda en el suelo con facilidad y haga el estático.

La Reducción Progresiva del Señuelo Alimenticio

Exija cada vez más a su perro para otorgarle el premio, hágale permanecer cada vez más tiempo sentado o tumbado antes de dar la señal de aprobación y la golosina; también la distancia entre usted y el perro, así como los motivos de distracción, cuando practique la orden del “Ven”.

Cuando ejecute con soltura estos tres ejercicios, empiece a premiarle sólo cuando obedezca más deprisa, unas veces con la golosina y otras sólo con halagos o un juguete. De este modo siempre estará esperando a ver qué le ofrece cuando haga el trabajo bien hecho.

Los Cachorros Mal Socializados

Actúe de inmediato si ve que su cachorro se asusta o se muestra agresivo en presencia de otros perros o de los seres humanos. Es fundamental que conozca el mundo exterior antes de las 18 semanas de edad. Apúntese a un buen curso de socialización para cachorros, o llame a un profesional titulado en comportamiento canino (psicólogo canino). Si deja pasar más tiempo, su perro podría manifestar trastornos de la conducta en el futuro. Puede escribirnos si necesita asesoramiento, o si desea puntarse a una clase gratuita para su cachorro: doctorleuka@gmail.com

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

Centro Veterinario Leuka


Urgencias Veterinaria 676 086 086 

23 octubre, 2015

¿Por qué mi Cachorro lo muerde todo?

El Cachorro que lo Muerde Todo:

El cachorro que lo muerde todo, es muy común entre todas las razas de perros, sobre todo cuando a un cachorro le están saliendo los dientes. Aquí están algunas ideas sobre cómo detener a su cachorro de mordisquear los objetos no deseados.

El mordisquear es normal en los perros, pero puede causar problemas cuando sus zapatos, libros o muebles son el objetivo. Para corregir el problema de mordisquear es a menudo simplemente una cuestión de la prevención del mordisqueo indeseado, fomentando al mismo tiempo por su perro de morder los juguetes apropiados del perro. Si el mordisqueo sólo ocurre cuando se queda solo, trate de hacer el confinamiento, y hablar con un adiestrador de perros calificado o psicólogo canino ya que esto puede ser un signo de ansiedad por separación o aburrimiento.

¿Por qué los perros mordisquean?

El mordisquear es generalmente una cosa normal y saludable de poder hacerlo cuando no es destructivo. Los perros muerden por muchas razones:

Para liberar la energía acumulada. - El Estrés. Por la Dentición, que generalmente se produce entre los tres y seis meses de edad. - Debido a que simplemente encuentra una sensación agradable al mordisquear.

Tenga en cuenta que un comportamiento que parece de masticar o morder, realmente es una introducción en la boca exploratoria. Los perros aprenden acerca de la sensación de un objeto y de su textura con la boca, en la misma manera en que las personas aprenden las cosas por las sensaciones con sus manos.

La Corrección de la Mordida Indeseada

Debe comprarle los juguetes adecuados para que pueda morderlos. Tiene que darselo, cuando vea a su perro mordiendo algo inapropiado:

-Debe decirle "NO" o "Suelta" en voz natural. (Es un sonido similar al rugido de la madre, que a su cachorro tendrá como signo de desaprobación)

-Si el perro deja de mirar el objeto, debe darle una alabanza y darle a su cachorro su juguete preferido. No use zapatos viejos, calcetines o guantes, porque en realidad le enseñará a su perro a poder morder sus cosas.

-Felicite a su perro cada vez que lo veas mordiendo sus juguetes. Esto le enseña a su perro que no está mal el mordisquear, sólo morder las cosas equivocadas está mal.

-Asegúrese de que los cachorros tengan disponible juguetes para poder mordisquear en todo momento, especialmente durante la dentición.

-Cuando sea posible, ponga las cosas que le gusta mordisquear a su perro lejos o fuera de su alcance. Si no puede, mantenga a su perro fuera del área con las puertas o verjas de cierre.

-Cuando usted no esté en casa, debe tener a su cachorro en una habitación acondicionada y segura o en un parque para cachorros.

-Aumente su ejercicio, paseos y juegos con su adiestramiento.

Puede ponerse en contacto con nosotros, para una consulta, o para hacerle un programa de obediencia básicas del cachorro. Escríbanos al correo: psicolmascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot

13 octubre, 2015

El Contacto Físico al Perro



Sensaciones Gratas e Ingratas

Los Perros, como nosotros, utilizan el tacto para expresar su afecto y normalmente disfrutan del contacto físico, pero no de idéntica forma que los humanos. Para nosotros normalmente es reconfortante un abrazo estrecho, que alguien acerque su cara a la nuestra o que nos acaricien el rostro. Los perros, en cambio, al ser abrazados pueden sentir que otro perro agresivo o un predador les da caza, y sentirse alarmados en vez de queridos.

Incluso puede darles la impresión de que se les está intentando montar, y por lo tanto dominar abusivamente. Aunque los perros se lamen mutuamente alrededor de la boca en señal de sumisión, acercar nuestra cara demasiado a la suya podría provocar en ellos una respuesta agresiva. Es importante enseñar, sobre todo a los niños, cómo hay que tocar a los perros, y en general todos debemos aprender cómo hay que tomarlos en brazos y manipularlos físicamente.

Sostener a un Cachorro

Rodee a su pecho con una mano mientras soporta el peso de su cuerpo con la otra, colocada debajo de los cuartos traseros. Estréchelo contra su propio pecho para infundirle seguridad. Jamás levante a un cachorro agarrándolo por las axilas, las patas o la cola, ni lo lance y recoja en el aire.

Levantar a un Perro Adulto

A los perros adultos no les suele gustar que los alcen en brazos, en parte porque no se sienten cómodos y muchas veces también porque asocian ese gesto a cuando se les sube a la mesa del veterinario para que los examinen. Si el perro es de talla grande o mediana, lo más prudente es hacerlo como sigue: con el perro en pie y de costado, rodear su tronco y patas con ambos brazos y alzarlo entonces con suavidad, en un solo movimiento. De este modo el peso corporal se reparte de forma homogénea y se impide que el perro forcejee para soltarse.

Es bueno practicar esta técnica con regularidad y así estar preparados para ponerla en práctica cuando sea realmente necesario. Bastará con sostener al perro en los brazos como si se fuese a alzarlo y ofrecerle a continuación una golosina o jugar con él para que llegue a asociar este gesto con experiencias agradable para él. De otro modo, cuando tenga que tomar a su perro en brazos, para él será una experiencia desconcertante y se sentirá atemorizado.

Dejarse Tocar

Es obsolutamente imprescindible que su perro le permita tocar cualquier parte de su cuerpo sin oponer resistencia. Acostúmbrelo a ser tocado por usted cuando no siente ninguna molestia, o le será imposible el día de mañana tratarle una dolorosa infección en el oído o examinar una pata que le duele. Hay que tocar y manipular al perro a diario, tal vez mientras se le cepilla o se le da un masaje.

Los ojos, orejas, dientes y encías son particularmente sensibles: tóquelos siempre con mucha suavidad. Recuerde que el perro no puede decir con palabras que no le gusta que le toquen cierta parte del cuerpo, así que, si se resiste, intenta escaparse o amaga con morderle, no se enfade ni se muestre agresivo. Deténgase, vaya a buscar un juguete o golosina y vuelva a intentarlo con mucha delicadeza. Si no opone resistencia, prémielo.

Tocar a un Perro Desconocido

Si desea acariciar al perro al perro de otra persona, pida permiso antes de hacerlo. Si el propietario acepta de buen grado, asegúrese de que el perro está de acuerdo también. De lado y evitando mirarle de forma directa, ofrézcale su mano para que la olfatee. Su reacción suele ser muy significativa: si el perro se acerca a olerla o a saludarle, no tiene por qué haber ningún problema.

Si el perro retrocede, echa hacia atrás las orejas o parece incomodarse, no siga adelante. Si posa su mano sobre la cabeza o el cuello del perro, éste podría sentirse amenazado; es mejor que le rasque con suavidad el pecho o bajo la barbilla la primera vez que lo toque. Muchos perros piden entonces más caricias acercándose más al desconocido o dándose la vuelta para que les rasquen los cuartos traseros (en el lenguaje de los perros, es una invitación a la amistad.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


Centro Veterinario Leuka

27 septiembre, 2015

Ciclo Vital del Perro



Desde el día en que nace un cachorro se empiezan a notar cambios visibles. Crecen y evolucionan a una increíble velocidad, y es fascinante comprobar en apenas 12 meses pasan de ser las criaturas desvalidas de los primeros días a esos intrépidos jovencitos que nos cautivan sin cesar con sus diabluras. Cada día aprenden mil cosas nuevas; jugar, comunicarse, comprender el mundo que les rodea, etc..

El Recién Nacido

Los perros nacen sin poder oír y sin poder ver. Aunque están cubiertos de pelo, necesitan estar en contacto con la madre para mantenerse calientes y protegidos. En los primeros días, el principal órgano sensorial es el del olfato, lo que puede observarse fácilmente contemplando un cachorro recién nacido; su trufa y su morro son desproporcionadamente grandes en relación con el resto del cuerpo.

Desde el principio son capaces de moverse, regresando a la camada si se les aísla del grupo, y también de chillar para avisar a la madre de donde esta situado cuando tiene hambre.

Los cachorros recién nacidos no pueden orinar ni defecar por sí solos, ni tampoco regular su temperatura corporal, y dependen por completo de su madre, que con vigorosos lametones provoca la micción y la deposición; también con su propio cuerpo les proporciona el calor necesario.

Los perros nacen ya capacitados para hacer muchas cosas: los nervios craneales están ya totalmente desarrollados, y eso les permite mamar, tener sensibilidad en el morro, mantenerse en una posición e incluso enderezarse instintivamente. Se trata de un reflejo natural que se produce cada vez que se caen o se les da la vuelta, y consiste en ponerse de nuevo en una posición normal. Si se agarra por la holgada piel de la nuca a un cachorro recién nacido, éste encogerá de forma característica las patas y se mantendrá totalmente inmóvil.

Pero sólo hará esta acción de quedarse inmóvil durante los primeros cuatro o cinco días, después estirará las cuatro patas, poniéndose tieso y separándolas entre sí. Los cachorros con menos de una semana, no pueden ver ni oír bien todavía, pero reaccionan ante los ruidos fuertes. También producen los chillidos fuertes, chillando y gimoteando si se sienten abandonados con el fin de atraer a la madre.

De la 1ª a la 3ª Semana de Vida

En cuanto se abren sus orejitas, los cachorros comienzan a reaccionar ante los sonidos, y aunque no pueden ver con claridad hasta que cumplen más o menos cuatro semanas, intentan ya seguir con los ojos la luz y el movimiento de los objetos.

Los cachorros suelen empezar a moverse con cierta soltura a las tres semanas de edad más o menos, caminando en vez de arrastrarse, y alternan breves períodos de actividad con prolongados períodos durante los cuales duermen profundamente.

De la 3ª a la 6ª Semana de Vida

Con cinco semanas, los cachorros pueden ya oír, ver y olfatear como perros adultos, aunque sólo logran concentrar su atención durante lapsos muy cortos. El destete se inicia normalmente a las tres semanas más o menos, momento en que la secreción láctea empieza a decrecer y la madre a rechazar progresivamente a los cachorros que intentan mamar.

El destete se prolonga normalmente hasta la quinta o sexta semana, y es para los cachorros la primera y más importante lección de convivencia social de su vida, ya que los enseña a soportar la frustración que conlleva el que su madre les niegue el pecho cuando ellos sienten que lo necesitan.

También aprenden mucho jugando con sus hermanos y con la propia madre, pues esto les permite adquirir conciencia de que son perros. Muchas posturas utilizadas en el juego y gestos faciales son adquiridos precisamente en esta época de su vida.

De la 6ª a la 12ª Semana de Vida

En esta época de su vida, resulta muy esencial la intervención humana. La socialización (proceso durante el cual el cachorro aprende a comportarse con los humanos y con otros perros) debe tener lugar a esta edad. Acostumbrarlo, o exponerlo de forma gradual a todos los elementos y cambios que se producen habitualmente en el entorno resulta esencial también.

Un cachorro debidamente socializado y familiarizado con el entorno se convierte en un adulto seguro de si mismo, feliz, equilibrado y obediente sean cuales sean las circunstancias o los lugares a que deba enfrentarse en el futuro.

A partir de este momento, los cachorros empiezan a recabar enormes cantidades de información sobre el mundo que los rodea. Ya se mueven con soltura, coordinando perfectamente sus movimientos, y pueden tanto correr como saltar y revolcarse. Es ahora cuando más necesitan del juego con sus hermanos y con los humanos para aprender normas de conducta social, y cuando clavan sin cesar sus dientes punzante como alfileres para averiguar qué elementos del mundo que los rodea son seres vivos y cuáles meros objetos inanimados.

Normalmente, después de la séptima semana el cachorro ya está completamente destetado y es capaz de ingerir por sí mismo todo el alimento sólido que necesita para satisfacer sus necesidades nutricionales. Con ocho semanas está preparado para separarse de su madre y de sus hermanos de camada, aunque muchos permanecen junto a la madre hasta que cumplen las diez o doce semanas de vida.

Entre Los 3 y Los 6 Meses de Vida

EN esta época, el perro adquiere gran masa muscular y ósea, preparándose para la pubertad. Entre la 18 y la 20 semana de vida, más o menos, se le caen los dientes de leche y aparece la dentición permanente. Este proceso marca definitivamente el final de la infancia propiamente el final de la infancia propiamente dicha.

El perro experimenta sin cesar diferentes conductas sociales, y tal vez incluso empiece a ensayar comportamientos sexuales, intentando montar cojines, otros animales o a los seres humanos. Puede también entablar juegos competitivos (de fuerza, posesión, etc..) destinados a averiguar cuál es el perro dominante. Por medio del juego aprende a comunicar sus sentimientos y también a asumir y averiguar su propio estatus social.

A esta edad es bastante habitual que los cachorros empiecen a mostrarse extrañamente miedosos, expresando temor ante objetos o personas con los que ya estaban familiarizados. En estas circunstancias, de la reacción del propietario dependerá que esa aprensión se venza o se perpetúe. Obligarle a enfrentarse a lo que teme por la fuerza puede provocar que siga temiéndolo de por vida.

Entre los 6 y los 12 Meses de Vida

Estos meses representan la adolescencia del perro. A esta edad las hembras tienen su primer celo y los machos alcanzan la madurez sexual. Puede ser una época de tanteo entre el perro y su propietario, ya que las relaciones sociales tal vez se replanteen por completo. Algunas hembras parecen sufrir cambios repentinos de humor antes, durante o después del celo, y tal vez se muestren reacias a permitir que otros perros se les acerquen.

Los machos suelen empezar a levantar la pata para orinar entre los 6 y los 12 meses de su vida. Lo hacen para delimitar su territorio y para enviar a los otros perros información cifrada en en señales olfativas sobre su situación social y sexual. Sus encuentros con otros perros pueden empezar a estar presididos por sentimientos de rivalidad, aunque no se suele llegar a la agresión física, y con frecuencia pretenderán montar a las hembras o a los otros machos intentando convertirse en el macho dominante.

Los dientes de adulto aparecen entre los 6 y los 10 meses de edad, y es posible que el perro sienta un deseo irresistible de mordisquear, intentando aliviar así la tensión en sus encías. Es conveniente proporcionarle abundantes juguetes y mordedores para evitar que rompa cualquier otra cosa.

Entre 1 año y los 4 años

Aunque suelen alcanzar la madurez sexual entre los 6 y los 14 meses, los perros pueden continuar creciendo y desarrollándose psicológicamente durante durante mucho más tiempo. Los perros miniatura tienden a madurar más deprisa que los grandes, y sobre todo si se trata de razas gigantes como el Terranova y el Mastín del Pirineo, que a veces no pueden considerarse propiamente perros adultos hasta los 3 años de edad.

La madurez psicológica, por su parte, tarda a veces mucho en alcanzarse por completo. Los propietarios de razas tan exuberantes como el Boxer, por ejemplo, se preguntan con frecuencia si su perro no piensa hacerse mayor nunca. En esta época, los perros siguen aprendiendo y estableciendo roles tanto en el entorno familiar como en sus relaciones con otros perros.

El Perro Anciano

Anciano es un termino bastante relativo en los perros, ya que la vejez depende en gran medida de la raza, de su estado de salud, su forma física y de la actitud de su propietario. Para un perro activo, sano y en forma, envejecer puede significar simplemente ir relentizando poco a poco su ritmo de vida.

Muchos perros viejos disfrutan todavía de los paseos, jugando con sus amos y relacionándose con los miembros de la familia. Tal vez duerman más horas y más profundamente que antes, y también es posible que necesiten salir más a menudo, ya que los riñones, junto con el hígado, son los primeros en resentirse a causa de la edad. Además de esto último, la pérdida de peso puede ser el primer síntoma de un problema renal o hepático, por lo que conviene estar alerta.

Entre las molestias asociadas a la vejez destacan la artritis y la pérdida de flexibilidad en las articulaciones y la espina dorsal. El sobre peso agrava individualmente cualquier problema geriátrico, por lo que es fundamental prevenirlo.

Algunos perros desarrollan una dependencia patológica con respecto a sus dueños al llegar a la tercera edad; aúllan o lloriquean cuando los dejan solos y se desazonan enormemente cuando no están en contacto con la familia. Esto puede ser síntoma de una degeneración generalizada o simplemente de sordera progresiva, y debe ser revisado por el veterinario.

Los perros a veces padecen un trastorno que podríamos denominar demencia senil, caracterizado por la progresiva desorientación y pérdida de memoria. Actualmente existen medicamentos capaces de aliviar estos síntomas, y no es mala idea consultar al veterinario, que tal vez pueda recetar a su perro algún medicamento que contribuya a hacer los últimos años de su vida tan dulces como merece.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Copyright © Por: Erik Farina - Psicolmascot