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14 febrero, 2016
PRIMERA FERIA ANIMALISTA DE ALICANTE
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Alicante, Alicante, España
29 octubre, 2015
Curso de Adiestramiento Canino
El
Adiestramiento del Perro
Todo
perro posee por naturaleza propia una gran riqueza de cualidades
psíquicas que, unidas a una conformación idónea, representan una
sólida base para el adiestramiento, desde los simples ejercicios de
obediencia hasta el adiestramiento especializado.
La
primera etapa del adiestramiento es aquélla en la que el cachorro
aprende a obedecer a su amo. Así, por los hechos, comprende a la
perfección que existe un dueño, que éste quiere o no quiere que
haga algo, que hay cosas que pueden hacerse o no pueden hacerse y
que, debido a ciertos gestos y tono de voz que el perro asocia, puede
o no llevar a cabo determinadas acciones.
Sin
embargo, las pruebas de obediencia constituyen un paso ulterior,
aunque de importancia básica, para la utilización del perro en
algún trabajo. Estas pruebas, que pueden compararse con el paso de
un niño de párvulo a la escuela, consisten en algunos ejercicios
fundamentales. Si el perro no los aprende a la perfección, no podrá
pasar de curso.
Partiendo
de la base de que no se adquiere un perro sólo para disfrutar de su
compañía, reduciendo sus actividades a la posibilidad de satisfacer
sus necesidades fisiológicas durante un paseo más o menos corto,
hemos de suponer que, por el contrario, se quiere obtener de él un
mínimo de disciplina, evitando con ello que se convierta en un perro
torpe y mal educado, con el consiguiente peligro para sí mismo y
para los demás.
Será
necesario, pues, dedicar algo de tiempo a enseñarle las cosas más
importantes. Hay quienes creen que la obediencia se obtiene mediante
la vara y los zapatazos (las patadas son muy frecuentes en el
maltrato a un perro). Esos precisamente son los responsables de la
existencia de animales obtusos, debido a las continuas frustraciones,
o de perros excesivamente tímidos, casi enfermizos, aterrorizados
ante su amo, a quien lamerán la mano, no por amor, sino por miedo. O
de perros feroces, peligrosos para los demás e incluso para el mismo
dueño.
Este
tipo de educadores de perros, extraños autodidactas, no podrán
culpar al perro, sino a sí mismos, si el perro llega a morderles.
El
adiestramiento del perro requiere paciencia, firmeza y dulzura. Si
alguien es intolerante o sufre de los nervios, debe abstenerse de dar
lecciones a un perro, al menos hasta haber recobrado la calma. El
perro no puede comprender el carácter de una persona, o si un día
está de mal humor por problemas de índole familiar o laboral.
Además,
no debe exigirse nada de un perro que no esté en las debidas
condiciones físicas, de la misma forma que si el dueño se halla en
mal estado de salud, es obvio que nadie le exigirá ir a su trabajo a
hacer esfuerzos físicos. Por lo tanto, si el perro no se encuentra
bien, es conveniente suspender momentáneamente las lecciones.
Por
otra parte, las inflexiones de la voz son sumamente importantes; una
orden impartida con energía y reiterada, no hace falta gritar, sino
como si se le estuviera hablando al perro, tendrá un efecto mayor
sobre el cachorro.
El
gesto que acompaña a la orden ha de ser sólo una forma de aumentar
su énfasis. Por consiguiente, adiestrar a un cachorro debería ser,
aunque en realidad lo es, un pasatiempo, una verdadera diversión y
un pretexto para estar al aire libre.
Sólo
de esta manera podrá obtenerse de un cachorro que en el futuro se
comporte como un perro maduro en toda la extensión de la palabra,
mostrándose fiel a su amo y ejecutando con ahínco sus órdenes.
Se
podrá observar, al mismo tiempo, su alegría al obedecer, deseoso de
merecer los elogios y las caricias de su dueño, lo que constituye el
premio más apreciado para el perro.
En
este curso describiremos la forma en que se realizan los ejercicios
de obediencia y cómo se dan las órdenes, aclarando que estás
siempre deben ir precedidas del nombre del perro. Desde pequeño
habrá que llamarle por su nombre, especialmente en el momento de
darle la comida o alguna golosina, a fin de que el perro relacione su
nombre con situaciones agradables.
Por: Erik Farina (Etólogo Canino)
http://psicolmascot.blogspot.com
Contacto: psicolmascot@gmail.com
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Alicante, Alicante, España
20 octubre, 2015
Parques Para Perros
La
razón principal para visitar cualquier parque para perros o Área
Canina, debe ser para el disfrute de nuestro perro, por lo que es muy
importante para el perro poder observarlo mientras él está allí,
el perro le dirá si se está divirtiendo o o no se está
divirtiendo. Esté atento a cualquier signo de estrés para
reaccionar en consecuencia. Aprender un poco sobre el lenguaje
corporal canino y cómo los perros se calman a través de las señales
de calma, también le ayudará a protegerse de los posibles
contratiempos. A veces, un corto paseo fuera del parque ayudará a su
perro a que se calme lo suficiente como para regresar y volver a
entrar con un mejor resultado.
Usted
tiene que comprender que no todos los perros disfrutan retozando y
persiguiéndose entre los perros, pero el área canina está bien,
porque la mayoría todavía puede disfrutar de estar ahí donde hay
tantos olores nuevos y deliciosos para investigar. Y si usted trae al
uno o dos juguetes favoritos, que solo tendrá en el parque, usted
también puede disfrutar de una manera especial en un momento dado.
Un
buen parque para perros publicará sus normas en un cartel grande con
una bonita señal, para que todos la puedan leer. Es cierto que debe
tomarse el tiempo para hacerlo, mientras que su perro estará ansioso
tratando de tirar de usted para poder entrar en el área canina, por
eso es importante tenerlo educado y seguir unas ciertas normas de
como tener a su perro sin correa en el área canina.
-Los
dueños de los perros o el que lo saca a pasear, son los responsables
en todo momento de las acciones de sus perros durante el uso del área
canina.
-Los
Perros deben tener la edad de cuatro meses, menos de esa edad no se
les permite usar las instalaciones.
-Los
perros deben estar atados hasta que estén en el interior del área
vallada.
-Los
dueños de los perros o el paseador no deberán llevar más de 3
perros en el área canina, tener a su perro bajo el control de
voz en todo momento, y supervisar su perro en todo momento.
-Los
dueños de los perros o paseadores deberán eliminar las heces del
perro y deberán disponer de él de una manera sanitaria en los
contenedores de residuos fuera de la zona del área canina.
-Todos
los perros deben tener su identificación y cartilla veterinaria con
sus vacunas actuales. Los perros con enfermedades contagiosas no se
permiten en las instalaciones del área canina bajo ningún concepto.
-Los
dueños de los perros o los paseadores deberán tranquilizar al perro
si ladra y se convierte en una molestia, el propietario o paseador
debe llevarse inmediatamente al perro si tal molestia no se
disminuyó.
-Los
perros no se les permite excavar en la zona sin correa. Los dueños o
paseadores serán los responsables de llenar todos los agujeros
creados por su perro.
-Los
perros deben estar acompañados por personas no menores de 13 años.
Los niños de 12 años de edad y menores deben estar acompañados y
supervisados por un adulto de 18 años de edad o más, mientras que
está en el área canina.
-Ninguna
persona que visita el área canina sin perro no deberán acosar,
molestar o incitar a cualquier perro de cualquier manera, incluyendo
pero no limitado los gestos verbales o físicos, o lanzamiento de
objetos.
-Los
perros que presentan un comportamiento agresivo hacia cualquier
persona o animal deberán ir con correa y retirado inmediatamente del
área canina por el propietario o paseador. Si un perro lesiona a una
persona o a otro animal, el propietario o paseador deberá
proporcionar el nombre del propietario, dirección e información de
seguros a la parte lesionada o a cualquier empleado de la ciudad, y
deberá presentar un informe por el Ayuntamiento.
-No
se puede permitir entrar con comida de perros o personas en el área
canina.
-El
uso de un área canina es un privilegio y cada persona debe seguir
todas las regulaciones establecidas por la seguridad de los seres
humanos y los animales con el fin de ser permitido en este
privilegio. Incumplir cualquiera de estas normas pueden estar sujetas
a multas civiles y honorarios administrativos y puede resultar en la
revocación del derecho de uso de esta área canina.
Etólogo
Canino: doctorleuka@gmail.com
Centro
Veterinario Leuka
Urgencias
Veterinaria 676 086 086
Ubicación:
Alicante, Alicante, España
19 octubre, 2015
Los perros evolucionaron con el cambio climático
Un
enfriamiento, el clima de sequía en los últimos 40 millones de años
volvió América del Norte desde un lugar cálido y arbolado, a las
llanuras abiertas más secas que conocemos hoy en día. Un nuevo
estudio muestra cómo los perros evolucionaron en respuesta a esos
cambios, lo que demuestra que los depredadores son sensibles al
cambio climático, ya que altera las oportunidades de caza en su
hábitat.
Los
antiguos Perros pueden enseñar a los humanos cosas nuevas sobre la
evolución. En la revista comunicaciones de la naturaleza, han
publicado un nuevo estudio de los fósiles de unos perros de América
del Norte datados de unos 40 millones de años, sugiriendo que el
camino evolutivo de los grupos enteros de depredadores puede ser una
consecuencia directa del cambio climático.
"Se
refuerza la idea de que los depredadores pueden estar tan
directamente sensibles al clima y el hábitat como los herbívoros",
dijo Christine Janis, profesora de ecología y biología evolutiva en
la Universidad de Brown, que trabajó con el autor principal Borja
Figueirido, un antiguo investigador postdoctoral de Brown Fulbright
quien ahora es profesor en la Universidad de Málaga en España.
"Aunque esto parece lógico, que no se había demostrado antes".
En
todo este periodo de tiempo, ha añadido, el clima de la tierra
sufrió una profunda transición, sobre todo en altas latitudes, ya
que se pasó de un régimen cálido y húmedo a un posterior
enfriamiento que dio lugar al clima que tenemos en la actualidad.
Esta tendencia climática también fue acompañada por una marcada
transición en la estructura de la vegetación indicativa de hábitats
cada vez más abiertos a expensas de la disminución de zonas
boscosas.
Así,
esta tendencia hacia la apertura del hábitat que tuvo un fuerte
impacto en las paleocomunidades de los mamíferos, ya que aparecieron
por primera vez morfologías del esqueleto en mamíferos ungulados,
aquellos que poseen pezuñas y son de régimen herbívoro,
indicativas de una dieta abrasiva como es el pasto y de una
locomoción más ventajosa en hábitats abiertos, extremidades más
gráciles.
No
obstante, al ser los grandes herbívoros los componentes de esta
fauna directamente afectados por los cambios en la vegetación, las
consecuencias de la expansión de los hábitats abiertos en las
faunas de carnívoros predadores han sido comparativamente menos
analizadas. Estudios previos sugieren que los carnívoros con
esqueletos típicos de predadores a la carrera no evolucionaron hasta
el Plioceno, y por tanto, 20 millones de años más tarde de que se
produzca la expansión de los hábitats abiertos como las sabanas y
praderas.
En
este trabajo se utiliza el registro de el fósil de los cánidos
(familia Canidae) de Norteamérica para dar luz a esta problemática
y contestar, por tanto, si las faunas de los carnívoros predadores
se vieron de algún modo afectadas por la expansión de los hábitats
abiertos como ocurrió en los mamíferos contemporáneos de régimen
herbívoro. Dichos cambios afectaron también al modo de caza de los
carnívoros, que tuvieron que adaptarse a estos nuevos hábitats con
novedosas técnicas de caza.
En
este punto, ha señalado que en un ambiente cerrado, como el de los
bosques, no se puede correr, los animales esperan a sus presas
agazapados y en un ambiente abierto, como el de la sabana estricta,
no se puede emboscar, al tiempo que ha asegurado que aquellos cánidos
que terminaron cazando en espacios más abiertos, sin bosques,
utilizando para ello la carrera, tenían por ejemplo el codo más
grácil. Con este trabajo, se refuerza la idea de que los
depredadores pueden ser tan directamente sensibles al clima y al
hábitat como los herbívoros.
El
estudio, con un poco de investigación antes de Janis, sugiere que
los depredadores no se limitan a evolucionar como una respuesta "a
una carrera para armarse" para su presa. No desarrollan las
extremidades anteriores para correr más rápido sólo porque los
venados y los antílopes pueden correr más rápido. Mientras que los
herbívoros de este tiempo fueron evolucionando con las patas más
largas, la evolución del depredador evidentemente en este estudio,
es un seguimiento en el tiempo directamente con los cambios
relacionados con el clima en el hábitat en lugar de a la anatomía
de sus especies de presa.
Si
los depredadores evolucionaron con el cambio climático en los
últimos 40 millones de años, los autores argumentan, entonces que
es probable que tenga que seguir en respuesta al cambio climático
creado en marcha ahora por el humano. Los nuevos resultados podrían
ayudar a predecir los efectos que estamos poniendo en movimiento.
"Ahora
estamos mirando hacia el futuro a los cambios antropogénicos",
dijo Janis.
Este
artículo se reproduce a partir de materiales proporcionados por la
Universidad de Brown, revista Nature y Science.
Etólogo
Canino: doctorleuka@gmail.com
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Alicante, Alicante, España
12 octubre, 2015
El Perro, Evolución y Domesticación
Genealogía
del Perro
El perro
es un animal carnívoro tal como indican sus cuatro dientes
carniceros, diseñados para hincarse profundamente en la carne de las
presas. Se cree que los carnívoros aparecieron hace entre 54 y 38
millones de años, como respuesta a ciertos cambios climáticos y
medioambientales. Probablemente, el antepasado más antiguo del perro
fue un creodonte (carnivoro de reducidas dimensiones) de aspecto
similar al de un hurón denominado Miacis, que vivía sobre los
árboles durante el Paleoceno (Pleógeno).
Hace
entre 38 y 26 millones de años, el Miacis fue poco a poco
reemplazado por varias especies de cánidos (animales de la familia
del perro), entre los que se incluía el Hesperocyon. Éste, que
vivía en lo que actualmente llamamos Norteamérica, poseía un oído
interno muy similar al de los cánidos actuales, lo cual confirma su
vínculo evolutivo. A pertir de esta criatura evolucionó el
Cynodictis, de aspecto más similar al del perro, una especie que se
extendió por numerosas zonas del planeta.
Hacia el
final del Mioceno, hace unos 12 millones de años, aparecieron 42
nuevas especies de cánidos, una de las cuales, el Tomarctus, tenía
el morro largo, el cerebro muy grande y una complexión muy similar a
la del perro moderno, así como una dentadura muy parecida. De este
cánido proceden en última instancia todas las actuales razas
caninas.
Evolución
de la Especie
Se han
propuesto diversas teorías para explicar el origen del perro,
algunas de las cuales lo hacían descender directamente del lobo,
mientras que otras aseguraban que su antepasado directo era el zorro
o el chacal. Tanto el perro doméstico como el lobo y el chacal
pertenecen a la familia de los cánidos.
El
parentesco de estas tres especies, así como el hecho de que puedan
procrear entre sí, hizo que se especulara con la posibilidad de que
el perro fuese producto de un cruce de lobo y chacal. Los científicos
modernos consideran, no obstante, que el antepasado directo del perro
es el Canis Lupus Pallipes, una variedad de lobo gris que aún existe
en la actualidad en la India y en el Oriente Medio.
El
Perro y el Humano
La
asociación entre perros y humanos es muy antigua. Ya en la pintura
rupestre aparecen perros cazando junto con los humanos, y los huesos
hallados en asentamientos muy primitivos revelan que el perro y el
humano convivían 15.000 años como mínimo. Sin embargo, no parece
probable que desde el primer momento humano y canes hayan sido amigos
y camaradas. Por el contrario, las relaciones entre ambas especies
debieron de ser al principio mucho menos idílicas de lo que podría
imaginarse.
Aunque
nadie duda de que el lobo sea el antepasdo directo del perro, una
cosa es que los genes de éste hayan podido dar lugar a razas tan
diversas como las de los perros actuales, y otra muy distinta a que
el hombre haya sido capaz de domesticar de buenas a primeras a un
lobo adulto, al fin y al cabo un predador salvaje que vivía
integrado en la manada.
Y
tampoco parece muy probable que el hombre robase cachorros de lobezno
de su cubil, los trasladase a su casa y éstos se transformaran de
manera automática en animales domésticos, ya que con el tiempo los
lobeznos llegarían a ser lobos adultos y acabarían comportándose
igualmente conforme a sus instintos naturales de predador.
Lo más
probable es que se produjese una mutación genética en el lobo más
o menos en la época en que el hombre estaba pasando de cazador
nómada a sedentario, responsable del infantilismo de algunos lobos,
que habrían visto detenida su evolución hacia el estado de predador
adulto entre los cuatro y los seis meses de edad.
EL
Origen de la Domesticación
Los
desechos de comida que se acumulaban alrededor de los asentamientos
humanos se convertirían en un magnífico recurso para los lobos
menos desconfiados con el humano, los cuales encontrarían un
alimento más seguro, cómodo y abundante que sus compañeros
rebuscando simplemente entre los restos.
Estos
lobos infantilizados, a su vez, debieron de constituir una fuente
suplementaria de proteínas para el humano a medida que éste iba
abandonando sus hábitos de caza para convertirse poco a poco en
agricultor.
Por esta
razón toleraría que los lobos más mansos merodeasen en busca de
carroña y conocería perfectamente qué ejemplares producían las
crías más robustas. Con el tiempo, estos lobos estancados en la
adolescencia acabarían viviendo en los propios poblados. Y éste
habría sido el primer paso de la domesticación.
Cuando
los humanos empezaron a cultivar vegetales, a regresar al punto de
origen tras las partidas de caza y a capturar ganado vivo,
descubrirían en algunos de estos lobos unas cualidades muy útiles.
Algunos, los más infantiles y juguetones, habrían perdido por
completo sus instintos de caza y posesión, y resultarían
particularmente aptos para guardar los rebaños. Otros destacarían
por ser especialmente posesivos, y el hombre fomentaría este rasgo
de su carácter si necesitaba ayuda para cobrar piezas cazadas.
El
humano habría entonces conservado y criado aquellos ejemplares que
le resultaban útiles, y habría matado, devorado o ahuyentado a
todos los demás. Al principio, el humano habría criado perros para
que lo ayudase en la caza o le protegieran a él y a sus bienes, como
muestran las razas caninas más antiguas (Molosos, Lebreles, Bracos y
perros Pastor). Por aquel entonces, y durante muchos milenios, al ser
humano le importaba bien poco el aspecto externo del perro, ya que
únicamente le interesaba su utilidad como animal de trabajo.
La
evolución de la humanidad traería consigo la progresiva
popularización del perro, y su dispersión por diferentes partes del
mundo, probablemente a través de las rutas comerciales. Los perros
serían valorados como animales de trabajo en todas partes, pero
probablemente el aspecto de un perro de pastor en cierta parte del
mundo diferiría mucho del otro perro de pastor utilizando en un
punto distinto del planeta.
El tipo
de trabajo realizado por el perro, en cambio, sí se reflejaría en
el aspecto del perro. Los perros fornidos y corpulentos como el
Mastín resultarían especialmente adecuados para cazar en el bosque,
mientras los más ágiles y ligeros, como los Collies y Lebreles,
resultarían muy útiles para perseguir, acorralar o levantar la caza
en terreno abierto.
El
aspecto del perro fue evolucionando a medida que se modificaban sus
hábitos de conducta. El humano no comenzó a criar perros únicamente
por su aspecto externo hasta el siglo XX.
Etólogo
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