HORARIO

Centro veterinario desde el año 1983
HORARIO: Lunes a Viernes: 10:00 a 14:00 - 17:00 a 20:00 // Sábado: 10:00 a 14:00 // Domingo y Festivo: 11:00 a 13:00 -

Síguenos

13 octubre, 2015

El Contacto Físico al Perro



Sensaciones Gratas e Ingratas

Los Perros, como nosotros, utilizan el tacto para expresar su afecto y normalmente disfrutan del contacto físico, pero no de idéntica forma que los humanos. Para nosotros normalmente es reconfortante un abrazo estrecho, que alguien acerque su cara a la nuestra o que nos acaricien el rostro. Los perros, en cambio, al ser abrazados pueden sentir que otro perro agresivo o un predador les da caza, y sentirse alarmados en vez de queridos.

Incluso puede darles la impresión de que se les está intentando montar, y por lo tanto dominar abusivamente. Aunque los perros se lamen mutuamente alrededor de la boca en señal de sumisión, acercar nuestra cara demasiado a la suya podría provocar en ellos una respuesta agresiva. Es importante enseñar, sobre todo a los niños, cómo hay que tocar a los perros, y en general todos debemos aprender cómo hay que tomarlos en brazos y manipularlos físicamente.

Sostener a un Cachorro

Rodee a su pecho con una mano mientras soporta el peso de su cuerpo con la otra, colocada debajo de los cuartos traseros. Estréchelo contra su propio pecho para infundirle seguridad. Jamás levante a un cachorro agarrándolo por las axilas, las patas o la cola, ni lo lance y recoja en el aire.

Levantar a un Perro Adulto

A los perros adultos no les suele gustar que los alcen en brazos, en parte porque no se sienten cómodos y muchas veces también porque asocian ese gesto a cuando se les sube a la mesa del veterinario para que los examinen. Si el perro es de talla grande o mediana, lo más prudente es hacerlo como sigue: con el perro en pie y de costado, rodear su tronco y patas con ambos brazos y alzarlo entonces con suavidad, en un solo movimiento. De este modo el peso corporal se reparte de forma homogénea y se impide que el perro forcejee para soltarse.

Es bueno practicar esta técnica con regularidad y así estar preparados para ponerla en práctica cuando sea realmente necesario. Bastará con sostener al perro en los brazos como si se fuese a alzarlo y ofrecerle a continuación una golosina o jugar con él para que llegue a asociar este gesto con experiencias agradable para él. De otro modo, cuando tenga que tomar a su perro en brazos, para él será una experiencia desconcertante y se sentirá atemorizado.

Dejarse Tocar

Es obsolutamente imprescindible que su perro le permita tocar cualquier parte de su cuerpo sin oponer resistencia. Acostúmbrelo a ser tocado por usted cuando no siente ninguna molestia, o le será imposible el día de mañana tratarle una dolorosa infección en el oído o examinar una pata que le duele. Hay que tocar y manipular al perro a diario, tal vez mientras se le cepilla o se le da un masaje.

Los ojos, orejas, dientes y encías son particularmente sensibles: tóquelos siempre con mucha suavidad. Recuerde que el perro no puede decir con palabras que no le gusta que le toquen cierta parte del cuerpo, así que, si se resiste, intenta escaparse o amaga con morderle, no se enfade ni se muestre agresivo. Deténgase, vaya a buscar un juguete o golosina y vuelva a intentarlo con mucha delicadeza. Si no opone resistencia, prémielo.

Tocar a un Perro Desconocido

Si desea acariciar al perro al perro de otra persona, pida permiso antes de hacerlo. Si el propietario acepta de buen grado, asegúrese de que el perro está de acuerdo también. De lado y evitando mirarle de forma directa, ofrézcale su mano para que la olfatee. Su reacción suele ser muy significativa: si el perro se acerca a olerla o a saludarle, no tiene por qué haber ningún problema.

Si el perro retrocede, echa hacia atrás las orejas o parece incomodarse, no siga adelante. Si posa su mano sobre la cabeza o el cuello del perro, éste podría sentirse amenazado; es mejor que le rasque con suavidad el pecho o bajo la barbilla la primera vez que lo toque. Muchos perros piden entonces más caricias acercándose más al desconocido o dándose la vuelta para que les rasquen los cuartos traseros (en el lenguaje de los perros, es una invitación a la amistad.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com


Centro Veterinario Leuka

La Salud del Perro, Inspecciones, Vacunas



Las Inspecciones

Los dueños escrupulosos dedican unos minutos cada semana a inspeccionar el estado de varias partes del cuerpo del perro. Por ejemplo, miran si hay que vaciar las glándulas anales; algunos perros lo necesitan con frecuencia. Los dueños pueden aprender a hacerlo, es muy sencillo, pero como es un poco desagradable, prefieren que lo haga el veterinario o la persona entendida que hace la limpieza general del perro, su peluquero.

El chequeo semanal de las uñas del perro, asegura que no crezcan tanto que puedan romperse ni que se encorven, como si fueran los cuernos de un ciervo, y se les meta en la carne. Vigile el espolón que los perros tienen en la parte interior de las patas, a unos centímetros del suelo.

Como estos espolones no están en contacto con el suelo, no sufren ningún desgaste. Pocas veces hay que cortar las uñas a los perros activos.

Los restos de comida que se le quedan entre los dientes se les limpia con cepillos especiales para los perros y su pasta dental, conviene limpiarle muy bien luego la boca, es donde cogen las enfermedades. Si los dientes tienen mucho sarro, se ha de recurrir al veterinario para que le haga una limpieza profunda bajo anestesia.

Mire todas las semanas las orejas del perro, pero no intente pasar más allá de la parte externa. No instile gotas si no lo ha recomendado el veterinario. Hay productos especiales para las orejas para ayudarle a ablandar la cera.

Los ojos no suelen requerir ningún cuidado, a menos que se lo sugiera su veterinario. Hay razas de perros que lagrimean mucho y es necesario limpiarles la zona. Limpie las lágrimas secas con un algodón empapado de un producto especial para los ojos del perro.

Finalmente, utilice unas tijeras curvas para recortar el pelo, en especial en las plantas de las pies, entre las almohadillas. Un perro bien cuidado, esta más feliz y es una alegría y satisfacción para el dueño.

La Salud del Perro

En general los perros disfrutan de buena salud; pero como es natural, pueden sufrir accidentes y lesiones, y algunas razas muestran algunos problemas específicos. Estos problemas pueden ser de respiración como en los braquicéfalos, ejemplo; el Carlino, el Bulldog Frances, el Bulldog Ingles etc. Los que tienen tendencia a la cojera como las razas grandes, enfermedades del corazón y también se sabe que algunas razas transmiten enfermedades hereditarias.

Antes de adquirir un perro consulte con su criador o veterinario sobre todos estos riesgos. También se habría de llevar al cachorro a un chequeo a los pocos días de haberlo adquirido, o incluso, o adquirirlo solo en caso de que esté libre de desórdenes congénitos. Estos desórdenes pueden ser de nacimiento y no hereditarios.

Se puede descubrir y remediar muchos defectos o desórdenes de los cachorros. Pero algunas dolencias, tal vez hereditarias, no son diagnosticables cuando es un cachorro muy joven. Por ejemplo, el perro ha de tener por lo menos seis meses para que se puedan apreciar síntomas de atrofia progresiva de retina y displasia de la cadera. Se disminuye el riesgo si se trata de un criador reconocido y de prestigio.


Siempre que sea posible, es mejor prevenir que curar. Hace muchos años que existen vacunas exentas de efectos secundarios que protegen contra enfermedades como el moquillo o la hepatitis infecciosa canina. Con las vacunas también se previenen dos formas de enfermedades del riñón y del hígado; la leptospirosis icterohemorrágica y la leptospirosis canina. Se considera a la primera como peligrosa para la salud pública porque se transmite a los humanos; todos los perros han de ser vacunados contra ella.

En todos los países donde existe la rabia se ha de vacunar al perro por el bien del perro y de la familia. En algunos países no hay no hay rabia, en caso de duda, consulte a un veterinario para que le aconseje las vacunas necesarias según donde viva.

Usualmente las vacunas contra el moquillo, la hepatitis y la leptospirosis (DHL) se administran a las nueve o diez semanas en dos inyecciones, con intervalo de dos a tres semanas, para que la protección sea total. Puesto que la inmunidad que ofrece la vacuna se atenúa, el veterinario indicará cuándo han de administrarse las vacunas secundarias. Suelen darse una vez al año, se puede aprovechar la ocasión para hacer un chequeo, como las lombrices o escarias, la tenia, la anquilostoma, el gusano látigo, y el gusano del corazón.

El muy común ascaris o lombriz del perro (Toxocara Canis) representa un grave riesgo para algunas comunidades; un perro infectado puede evacuar los huevos pegajosos de este gusano. Los preparados contra los ascaris no son caros, se los administra su veterinario. Se recomienda la administración de estos preparados cuando el perro está en contacto con los niños; al mismo tiempo se mantiene una higiene razonable retirando los excrementos. Las dosis de estas pastillas se administra dependiendo del peso del perro.


Los momentos de más riesgo son cuando la perra aun no ha parido, cuando amamanta y cuando los cachorros son de muy corta edad. En estos casos los veterinarios recomiendan que se administren las pastillas cada dos semanas. En otros casos, se considera que una vez cada tres o seis meses es suficiente.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

www.psicolmascot.com

Contacto: psicolmascot@gmail.com

El Aseo y La Salud del Perro - 1



Una de las cosas que más me sorprende de los propietarios de los perros que adiestro, es como vienen sus perros. No lo digo por el comportamiento, si no por como vienen de sucios, o mal cuidados, el pelo enredado, con callos en los codos, acumulación de pelo muerto, los de pelo largo y pelo corto. También observo a muchos perros en los parques acatando las ordenes de su dueño o de algunos adiestradores, orgullosos de si mismos luciéndose de como le obedece su perro, pero sin embargo los tienen muy sucios, sin asear e incluso mal de salud.

Dentro del adiestramiento, el aseo es una parte necesaria de la rutina diaria, y se ha de llevar acabo desde el momento en que se adquiere un perro adulto o un cachorro. El entusiasmo no lo es todo; se ha de usar la técnica de cepillar y peinar apropiada; se han de conocer los instrumentos que se necesitan y se ha de estar al día con los champús y demás preparaciones.

¿Por qué se ha de mantener el aseo diario?

Aparte de que se mejora la belleza del perro, se quitan pelos viejos o muertos y se disminuye la cantidad de los que caen al suelo, o en la alfombra de casa. El aseo frecuente impide que las razas de pelo largo tengan el pelo mate o enredado, y además, simplifica el trabajo del que le corta y peina a los perros que como el Caniche, necesitan frecuentes cortes.

Si se cepilla y peina bien se quitan motas de suciedad y parásitos, y se estimula la circulación de la sangre en la epidermis, lo que redunda en que el pelo sea más flexible y sano. Se dice que el aseo mejora el estado muscular del lomo y extremidades del perro, al igual que el masaje beneficia a los seres humanos.

Más aún, el aseo frecuente ayuda a que el amo se percate de algún trastorno de la piel en su estado primario. Así el veterinario puede hacer un diagnóstico cuando la enfermedad está al comienzo; de esta forma el período de tratamiento es más breve y, como es lógico, más barato. Es sorprendente la cantidad de perros que me llegan con el pelo mate, enredado, con nudos, o con las uñas demasiado crecidas, todo ello porque no se los ha aseado con frecuencia.

El Material Para el Aseo

Compre elementos especiales para este uso y no utilice peines y cepillos para cabello humano. El material que escoja depende del tipo de pelo del perro. En las peluquerías caninas o en las clínicas, o si va a una exposición o evento canino, están dispuesto a orientarle sobre el material que usan y tienen a la venta. También puede aconsejarle el criador o la protectora donde adquirió el perro.

Hablando en términos generales, el cepillo duro conviene a los perros de pelo corto, Se ha de pasar el cepillo a lo largo del lomo del perro, en pasadas largas y siempre siguiendo la dirección del pelo. Es aconsejable seguir siempre la misma secuencia; por ejemplo, el lomo, el vientre, el pecho y la cola. Se ha de tener cuidado al pasar el cepillo por las zonas delicadas, como la cabeza y las zonas genitales.

El cepillado no es suficiente para los perros de pelo largo, porque no se llega a las raíces. Además del cepillo de cerdas se ha de utilizar otro de metal, o un peine de metal. No intente deshacer los nudos si no tiene bastante experiencia; la falta de práctica puede lacerar la piel del perro. Las peluquerías caninas y los veterinarios sólo utilizan los peines para nudos en casos muy difíciles y si el perro está tranquilo.

Hay que asear sistemáticamente tanto a los perros de pelo corto como a los de pelo largo. Utilice el peine para el dorso de las orejas, para las hebras en la parte trasera de las patas, la cola, las axilas y cualquier lugar donde el pelo pudiera enmarañarse.

Los profesionales agregan al material de aseo un trozo de seda o de terciopelo con que cepillan el pelo del perro una vez concluida su labor. En los concursos se ve cómo los amos cepillan con el trapo a sus perros justo antes de que entre en la arena.

Como se Limpia al Perro

Muchos amos ignoran con qué frecuencia han de bañar a los perro. El baño regular con el champú que lava el pelo del perro se lleva consigo los aceites y el impermeabilizante natural que le protege contra reumatismos y resfriados. Hay no obstante, momentos en que es forzoso bañar al perro; por ejemplo, si se ha revolcado en alguna sustancia desagradable, como en los excrementos de algún animal.

Se puede bañar cada cuatro o cinco semanas a los perros de pelo largo en especial si han de concursar, para que pierdan un poco de olor a perro. Pero si el pelo del animal empieza a parecer mate, el baño no hace otra cosa que acelerar el proceso. De todas formas, la frecuencia con que lo bañe depende del tamaño del perro, de la cooperación que demuestre y del material y facilidades de que usted disponga, para lavarlo y secarlo.

Se ha de peinar al perro continuamente mientras se le seca, si es posible con un secador potente, ya que la mayoría de los secadores domésticos no son apropiados. Si el perro tiene parásitos externos o pulgas, use un champú medicinal o insecticida. Recuerde que el riesgo de infección es más alto en verano. Confíe en el veterinario para escoger el champú.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

Centro Veterinario Leuka

Pídenos cita en nuestra peluquería 

Teléfono: 965 18 58 58