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19 septiembre, 2015

La Leishmaniosis

La leishmaniosis canina está causada por la leishmania, un parásito microscópico que se transmite a los perros por la picadura de un pequeño insecto (el flebotomo o “mosca de la arena”) a menudo llamado incorrectamente “mosquito”. Puede que, si tu perro está infectado con el parásito, los síntomas no aparezcan inmediatamente. Los signos más frecuentes incluyen fiebre, caída del pelo (sobre todo alrededor de los ojos), pérdida de peso, úlceras en la piel y crecimiento anormal de las uñas. Los órganos internos también se ven afectados, pudiendo derivar en anemia, artritis e insuficiencia renal grave. Esta enfermedad puede provocar la muerte, y los tratamientos ayudan a controlar los síntomas, pero no la curan. Se calcula que en Europa hay 2,5 millones de perros infectados con este parásito.

El mes de septiembre es un mes clave en la prevención de esta temida enfermedad, por lo que, aunque creas que el verano se lleva con su partida los flebotomos, no bajes la guardia y sigue protegiéndole con un antiparasitario de alta eficacia, que sea repelente contra el flebotomo además de insecticida, o ponle la vacuna.

El flebotomo o mosca de la arena

¿Cómo puedo identificar el flebotomo?

No es fácil identificarlo. El vector implicado en la transmisión es el flebotomo, mosquito de reducido tamaño (2 a 3 mm de longitud), de color amarillo-pajizo y cuyo cuerpo, incluidas alas y extremidades, se encuentra cubierto de abundantes pelos. Su período de actividad comprende los meses de mayo a octubre, aunque puede variar en función de las condiciones climáticas. Se caracterizan por su actividad al anochecer, siempre que las temperaturas superen los 16-18ºC y la lluvia y el viento no estén presentes. Poseen una notable atracción por la luz.

Es típico su vuelo silencioso, a diferencia de otros mosquitos, y relativamente limitado en su alcance (<2 Km). Sólo las hembras se alimentan de sangre, y por tanto son las únicas transmisoras de la enfermedad.

¿Dónde vive el flebotomo?

El hábitat más frecuente lo constituyen madrigueras, cuevas y grietas del terreno, oquedades de los árboles, casas en ruinas, vertederos, alcantarillas, etc., aunque también puede vivir, cuando se dan las condiciones favorables para ello, en sótanos mal ventilados, huecos en vallas, establos, etc.

¿Cuál es la época de riesgo?

Durante la temporada de calor, desde mayo hasta octubre. En invierno los flebotomos permanecen en estado larvario y no pueden transmitir la enfermedad.

¿Qué debo hacer si tengo perro y cómo sé si mi perro tiene leishmaniosis?


Es recomendable efectuar revisiones periódicas en su veterinario, que le aconsejará sobre la idoneidad de efectuar el diagnóstico. Los principales síntomas que debe observar son: pérdida de pelo, crecimiento anormal de las uñas, heridas que no cicatrizan (principalmente en la trufa y extremidades), inflamación del ojo, atrofia muscular (principalmente en la cara con expresión triste), cansancio, adelgazamiento, etc. Si observa síntomas en su perro, acuda a su veterinario.

Es aconsejable:

-Aplicar periódicamente productos repelentes en los perros que los protejan de las picaduras de los flebotomos, el empleo de collares antiparasitarios y pipetas eficaces puede ser una buena opción (consulte a su veterinario).

-Que el perro no duerma en el exterior de la vivienda o en lugares que tenga más posibilidades de ser picado por el flebotomo.
Aplicar insecticidas residuales de acción prolongada o pinturas insecticidas de contacto en las casetas de los perros.

¿Qué debo hacer si mi perro tiene leishmaniasis?

En caso de padecer la enfermedad, deberá aplicarse un tratamiento prescrito y supervisado por un veterinario clínico. Dicho tratamiento es curativo de los signos clínicos; mejora la calidad de vida del animal y limita el riesgo de transmisión, pero no produce totalmente la curación parasitológica. El tratamiento es largo y requiere constancia en su aplicación. El animal necesita seguimiento y control periódicos por parte de un veterinario.

Bajo determinadas circunstancias, su veterinario podrá valorar el sacrificio del animal.
Aunque su perro esté enfermo, es muy importante que siga protegiéndolo con las medidas de prevención (fundamentalmente mediante el uso de collares repelentes, pipetas, etc.). De esta forma evitará que los flebotomos se contagien y puedan transmitir la enfermedad a otras personas.

Si mi perro tiene síntomas, ¿me puede contagiar?

No directamente. No todos los perros con síntomas infectan al flebotomo al ser picados, pero si los tiene, particularmente los cutáneos, hay más probabilidades de que el flebotomo se infecte y en el entorno del perro pueda transmitir la infección si pica a una persona.

Si mi perro no tiene síntomas, ¿me puede contagiar?

No directamente. Existen perros infectados que no presentan síntomas y que pueden transmitir la enfermedad (siempre a través del flebotomo).

¿Puedo vacunar a mi perro contra la leishmaniosis?

Si puedes vacunarlo. A diferencia de los antiparasitarios externos, que tienen como objetivo evitar la picadura del insecto transmisor, la vacuna es una forma nueva y diferente de ayudar a tu perro a “estar protegido desde dentro”. Con la vacuna, tu perro desarrollará defensas naturales frente al parásito que causa la enfermedad: la leishmania. La vacunación protege de manera continuada y reduce drásticamente el riesgo de desarrollar la enfermedad.

La primovacunación consiste en tres inyecciones administradas a intervalos de tres semanas. Posteriormente, solo se necesita una revacunación anual para mantener
a tu perro inmune frente a la leishmaniosis. Además de vacunar a tu perro, no está de más que tomes medidas para evitar la picadura del flebotomo.

La Leishmaniosis: España es una zona endémica

Los flebotomos son habituales en el sur de Europa, donde los países y regiones de la cuenca mediterránea son áreas de riesgo elevado. La leishmaniosis es especialmente activa en casi toda España, Portugal, Italia, Grecia y el sur de Francia.
Ahora mismo, más de dos terceras partes de los perros del sur de Europa están expuestos a la infección, que tiene tendencia a expandirse hacia el norte sobre todo por el cambio climático y el número creciente de personas que viajan con sus perros.
A pesar de que la enfermedad es endémica en casi toda España, algunas áreas están más afectadas. No obstante, cualquier migración supone un riesgo de infección. Si vas a viajar con tus animales a áreas de riesgo elevado, pide información sobre esta enfermedad mortal y toma las medidas de protección apropiadas.

Puede pedirnos cita en nuestro centro veterinario si desea vacunar a su perro o si necesita un tratamiento continuo, estamos abierto los 365 días al año. Preguntanos hoy mismo acerca de la mejor protección para tu perro contra la Leishmaniosis Canina.

Centro Veterinario Leuka
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18 septiembre, 2015

El Moquillo Canino

¿Qué es el moquillo?

El moquillo es una enfermedad altamente contagiosa causada por un virus que afecta los aparatos respiratorio, gastrointestinal, y a menudo, el sistema nervioso de los cachorritos y perros adultos. El virus también infecta a cánidos salvajes (por ejemplo, zorros, lobos, coyotes etc..).


¿Cómo se propaga el moquillo?

Los perros jóvenes y los cachorritos pueden infectarse debido a los virus contenidos en el aire provenientes de las secreciones nasales de perros u otros animales salvajes infectados. Los brotes de moquillo tienden a ser esporádicos. Debido a que el moquillo también afecta a la población de animales salvajes, el contacto entre esa población y las mascotas puede facilitar la dispersión del virus.


¿Qué perros tienen riesgo?

Todos los perros tienen riesgo, sin embargo, los cachorritos de menos de cuatro meses de edad y los perros que no han sido vacunados contra el moquillo son los más susceptibles de adquirir la infección.

¿Cuáles son los signos clínicos del moquillo?

El primer síntoma de moquillo es secreción ocular con apariencia acuosa o de pus. Posteriormente, los perros desarrollan fiebre, descarga nasal, tos, letargo, apetito reducido, vómito y diarrea. En estados avanzados, el virus puede atacar al sistema nervioso ocasionando convulsiones, espasmos o parálisis parcial o completa.


Ocasionalmente, el virus provoca que las plantas de las patas se

endurezcan. El moquillo es a menudo mortal. Aunque un perro no muera de la enfermedad, el virus del moquillo puede ocasionar daños irreparables en su sistema nervioso. El moquillo es tan serio y los síntomas son tan variados que cualquier perro enfermo debe ser llevado inmediatamente al médico veterinario para ser examinado y diagnosticado.

¿Cómo se diagnostica y se trata el moquillo?

El médico veterinario diagnostica el moquillo basándose en el examen clínico y análisis de laboratorio. No existe ningún medicamento disponible para matar el virus en los perros infectados. El tratamiento consiste primordialmente en intentar prevenir las infecciones secundarias; control del vómito, diarrea o síntomas neurológicos y combatir la deshidratación por medio de la administración de líquidos. Los perros enfermos deben mantenerse cubiertos para prevenir enfriamientos, recibir un buen cuidado médico y permanecer separados de otros perros.

¿Cómo se previene el moquillo?

La vacunación y la prevención del contacto con animales infectados se consideran como los mejores elementos en la protección del moquillo.

La vacunación es muy importante.

Los cachorritos son muy susceptibles a la infección, especialmente debido a que la inmunidad natural adquirida proveniente de la leche materna puede disminuir antes de que el propio sistema inmune del cachorro se haya desarrollado para combatir la infección.

Si el cachorrito es expuesto al virus del moquillo durante este periodo de menor protección puede llegar a enfermarse. Una preocupación adicional es que la inmunidad provista por la leche materna pueda interferir con una respuesta efectiva a la vacunación. Esto significa que incluso los cachorritos vacunados pueden ocasionalmente sucumbir al moquillo. Para reducir ese periodo de menor protección y proveer una defensa óptima en contra del moquillo durante los primeros meses de vida se recomienda la administración de una serie de vacunas.

Hasta que el cachorrito haya recibido la serie completa de vacunas el dueño debe ejercer mucho cuidado cuando lleva a su perrito a lugares donde otros cachorritos concurren (por ejemplo, tiendas de mascotas, parques, lugares de entrenamiento y obediencia, lugares de hospedaje diario para perros y establecimientos de peluquería y belleza). Los establecimientos y lugares de entrenamiento que mantienen una buena reputación reducen el riesgo requiriendo cartillas de vacunaciones, exámenes médicos, buena higiene y el aislamiento de los cachorritos y los perros enfermos.

Para proteger a sus perros adultos, los dueños deben asegurarse de que las vacunas contra el moquillo de sus perros estén al corriente. Pida a su médico veterinario que le recomiende el programa de vacunación más apropiado para su mascota. Evite siempre tanto el contacto con perros infectados. También se recomienda evitar el contacto con mapaches, zorros y otros animales salvajes que puedan estar infectados.

Y ahora, una nota sobre la buena salud general de su mascota

Una mascota sana es un compañero feliz. Para asegurar el diario bienestar de su mascota se requiere un cuidado minucioso y una atención personal ante cualquier sospecha de enfermedad. Por lo tanto, la asociaciçón veterinaria recomienda que usted consulte a su médico veterinario si su mascota muestra cualquiera de los siguientes síntomas:

• Nódulos o hinchazón
• Falta de apetito, apetito excesivo o demasiado consumo de agua
• Rápida pérdida o aumento de peso
• Cojera, rigidez o dificultar para levantarse o echarse
• Dificultad, color anormal, cantidad anormal o falta de control en la eliminación de orina y heces
• Secreciones anormales por cualquier orificio natural del cuerpo
• Movimiento excesivo de la cabeza, rascarse, lamerse o irregularidades en el pelo
• Cambios de comportamiento o fatiga
• Mal aliento o depósito excesivo de sarro en los dientes  

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

www.psicolmascot.com

Contacto: psicolmascot@gmail.com

17 septiembre, 2015

La Rabia una enfermedad mortal

Hechos acerca de la rabia

La rabia es una enfermedad mortal causada por un virus que afecta el Sistema Nervioso. El virus de la rabia se secreta en la saliva y normalmente se transmite a las personas y animales por la mordedura de un animal infectado. De manera menos frecuente, la rabia puede ser transmitida cuando la saliva de un animal rabioso entra en contacto con una cortada o herida en la piel, los ojos, la nariz o boca de una persona o un animal. Una vez que los signos clínicos de la enfermedad se manifiestan, la rabia casi siempre es mortal.

¿Qué animales pueden ser afectados por la rabia?

Solamente los mamíferos son afectados por la rabia; los pájaros, peces, reptiles y anfibios no lo son. La mayoría de los casos de rabia se presentan en animales salvajes, principalmente zorrillos, mapaches, murciélagos y zorros. En años recientes, los gatos han llegado a ser la especie doméstica con más reportes de rabia. Esto es como consecuencia de que muchos dueños no vacunan a sus gatos, quedando expuestos a animales salvajes rabiosos durante sus excursiones fuera de las casas. La rabia también afecta a los perros y ganado en número significativo y aunque no es común, también ha sido reportada en caballos, cabras, ovejas, cerdos y hurones.

El mejoramiento en los programas de vacunación y el control de los animales callejeros, han sido muy efectivos en la prevención de la rabia en mascotas. La rabia se puede prevenir en gatos, perros, hurones, caballos y ganado bovino y ovino con el uso de vacunas aprobadas por las autoridades de Sanidad Animal. En casos especiales y contando con la aprobación de la autoridad estatal responsable del control de los animales rabiosos, es posible el uso de vacunas orales, aprobadas para la inmunización masiva de los animales salvajes.

¿Cuáles son los síntomas de la rabia en los animales?

Una vez que el virus de la rabia entra en el cuerpo, viaja a lo largo de los nervios hasta el cerebro. Los perros, gatos y hurones infectados con rabia pueden mostrar una variedad de síntomas, incluyendo ansiedad, agresión, babeo excesivo, dificultad para tragar, tambaleo y convulsiones. Los animales salvajes rabiosos pueden manifestar un comportamiento atípico; por ejemplo, un animal que normalmente es activo durante la noche se puede ver desorientado durante las horas del día. Además, de esos síntomas reconocidos en los perros, gatos, caballos, ganado, ovejas y cabras que padecen de rabia, pueden presentar depresión, mutilación a sí mismos y puede aumentar la sensibilidad a la luz.

¿Qué tan grande es el riesgo de rabia para el Ser Humano?

El mejoramiento en los programas de vacunación para las mascotas y los avances terapéuticos en el tratamiento del ser humano que ha sido mordido por un animal rabioso, han reducido drásticamente el número de casos de rabia humana en el país. En España la mayoría de los pocos casos recientes que se han reportado de rabia en seres humanos, han sido después de que la persona estuvo expuesta a murciélagos. Algunos pocos casos de rabia son el resultado del transplante de córnea y órganos o tejidos de un donador infectado, pero estos casos han sido sumamente raros. Todavía los perros representan una fuente importante de rabia en otros países. Los viajeros deberán estar concientes de este riesgo cuando viajen fuera de los España.

¿Qué puede hacer para ayudar a controlar la rabia?

• Solicite a su Médico Veterinario que vacune a sus gatos, perros, hurones, caballos y ganado de selección. Mantenga la vacunación vigente. Su Médico Veterinario le aconsejará el programa más indicado en cuanto a la frecuencia de vacunación requerida en su localidad.

• Reduzca la posibilidad de exposición de sus animales a la rabia, manteniéndolos dentro de su propiedad y no les permita que vaguen libremente. Asegurese que los gatos y hurones no salgan de su hogar y mantenga a sus perros en su patio o controlados por una correa cuando caminen en el parque. La esterilización o castración de su mascota puede disminuir la tendencia de vagar libremente y contribuirá a reducir el nacimiento de animales no deseados.

• No deje desperdicios o el alimento de sus mascotas en el patio, ya que puede atraer a animales salvajes o perdidos.

• Los animales salvajes nunca deben ser mantenidos como mascotas. No solamente puede ser ilegal sino que también pueden ser una amenaza potencial de rabia para los dueños y otras personas.

• Mantenga su distancia al observar a los animales salvajes, aún cuando se muestren amigables. Un animal con rabia puede actuar mansamente. No se le acerque y NUNCA permita que sus niños se acerquen a ellos. Animales infectados pueden estar tranquilos y dóciles.

• Si usted observa que un animal salvaje actúa de forma extraña, repórtelo a las autoridades de Sanidad Animal de la ciudad o de la región.

•Asegúrese que la estructura de su casa y otras construcciones anexas estén herméticamente cerradas, para evitar que los murciélagos aniden y puedan tener contacto con las personas.

¿Qué debo hacer si mi mascota ha mordido a una persona?

• Es urgente que la víctima consulte a un Médico de inmediato y siga sus indicaciones al pie de la letra.

• Para estar seguro confirme con su Médico Veterinario, que las vacunas de su mascota están vigentes.

• La mordedura debe ser reportada inmediatamente a Las Autoridades del Departamento de Salud, así como al Departamento de Sanidad Animal. Si su mascota es un gato, un perro o un hurón la autoridad responsable dictaminará que usted debe mantener al animal en confinamiento y bajo observación por 10 días. En ocasiones el confinamiento puede ser permitido en el propio domicilio de la mascota.

• Inmediatamente debe reportar a las Autoridades de Salud y al Médico Veterinario cualquier enfermedad o cambio en el comportamiento del animal.

• No permita que su mascota vague sin control y no se deshaga de ella. El animal tiene que estar todo el tiempo disponible para su observación por la Autoridad de Salud o el Médico Veterinario.

• Si su vacunación no esta vigente y después del período de observación recomendado, vacune a su mascota contra la rabia.

¿Qué debo hacer si mi mascota ha sido mordida?

• Inmediatamente consulte a su Médico Veterinario. Reporte la mordedura a las autoridades de Sanidad Animal y al Departamento de Control de Animales de su localidad.

• Los perros, gatos y hurones que han sido vacunados recientemente deben ser revacunados inmediatamente y mantenerse bajo supervisión por el período especificado en las ordenanzas locales o del estado (aproximadamente por 45 días o más). Los animales en los que la vacunación ha expirado, deben ser evaluados individualmente.

• Perros, gatos y hurones no vacunados y que han sido expuestos a animales con rabia, inmediatamente se les debe practicar la eutanasia. Alternativamente, el animal deberá ser confinado por seis meses en un aislamiento estricto.

• Otros animales, que no sean perros, gatos o hurones y que han sido mordidos por un animal con rabia o un animal que potencialmente tenga rabia se les practicará inmediatamente la eutanasia.

¿Qué debo hacer si yo he sido mordido?

• No tenga pánico, pero tampoco ignore la mordedura. Lave la herida extensa y vigorosamente con agua abundante y jabón.

• Comuníquese inmediatamente con su Médico. Explíquele como fue mordido y siga las indicaciones que este le dé. Si es necesario, su Médico le brindará el tratamiento adecuado recomendado por la Salud Pública de los Estados Unidos y también lo tratará por otras posibles infecciones que podrían presentarse como resultado de la mordedura.

• Si es posible y no representa riesgo alguno, capture al animal en una caja o en un bote grande. Una vez capturado, no trate de agarrar al animal. Comuníquese con las autoridades de Sanidad Animal para que lo recojan. Si el animal no puede ser capturado, intente memorizar su apariencia (el tamaño, color etc.) y observe hacia donde se dirigió después de que lo mordió.

• Si el animal es salvaje trate de capturarlo, solo si tiene la seguridad de que no lo morderá por segunda ocasión. Si el animal no puede ser capturado y tiene que matarlo para prevenir el escape, procure no lastimarle la cabeza. El cerebro es indispensable para llevar acabo el diagnóstico de rabia.

• Es extremadamente importante que notifique de inmediato al Departamento de Salud que usted ha sido mordido por un animal. La urgencia y el tratamiento adecuado después de que ha sido mordido y antes de que se desarrolle la enfermedad, puede detener la infección o prevenirla.

Centro Veterinario Leuka