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17 noviembre, 2015

Perros de terapia que conectan con las emociones humanas


Los perros demuestran una notable capacidad para conectar con las emociones humanas moderadas.

Las personas incapacitadas por las fobias a menudo son capaces de enfrentarse con éxito a su ansiedad cuando están acompañadas por un perro de en su ayuda emocional. Los estudiantes universitarios estresados parecen estar ayudados por voluntarios de terapia animales invitados por los departamentos de orientación para llevar a sus perros a la universidad. Del mismo modo, las personas mayores en hogares de ancianos, así como los veteranos heridos o traumatizados en hospitales de VA se benefician de la presencia de perros de terapia capacitados y sus compañeros humanos. Estas interacciones ricamente complejas, algunos de los cuales han sido científicamente documentadas, son el resultado de un comportamiento "ingenioso" y, a menudo instintivo en lugar de la conducta de memoria por parte del perro.

Perros de servicio psiquiátrico (PSD) y animales de apoyo emocional (ESA) prestan asistencia a las personas que presentan entre otras cosas, la depresión severa, trastornos de ansiedad y trastorno de estrés postraumático (TEPT). Alivian o mitigan algunos síntomas con sólo su presencia, una nariz húmeda presionada contra un rostro o acariciar una cabeza peluda es conocida por producir efectos maravillosamente positivos. Además, los perros pueden ser adiestrados de forma explícita para unos comportamientos específicos, como el bloqueo de acciones destructivas de su persona, incluyendo la auto-mutilación.

En la ciudad de Nueva York, la Fundación Good Dog y Pet Partners, tanto 501 (c) (3) organizaciones de caridad, adiestran a los equipos de terapia humana canina. Una vez capacitados, los equipos van a los hospitales, clínicas, centros educativos o de la comunidad en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts, así como los sitios de desastre en todo el país. Mientras que los perros reciben instrucción básica obediencia, su beneficio esencial es su capacidad para ofrecer confort que produce un resultado positivo.

Otra organización que entrena y proporciona a los equipos mascota-terapia, Angels on a Leash, respalda este arte con la ciencia. Se informa que un estudio realizado por Rebecca Johnson, PhD, RN, de la Universidad de Missouri, Columbia, Centro para el Estudio de Bienestar Animal, mostró que a pocos minutos de acariciar a un perro, una persona experimenta una oleada de hormonas beneficiosas comúnmente asociados con la salud y sentimientos positivos. Estos incluyen la Beta Endorfina, la Prolactina, la Dopamina, la Oxitocina y la Beta Feniletilamina beta. Además, los investigadores informaron de una disminución de Cortisol, la hormona del estrés.

El trabajo de la Sociedad Delta, que se inició en los EE.UU. en la década de 1970 y promueve la terapia asistida de animales en todo el país, fue anticipado por nada menos que el venerable Sigmund Freud, creador de "terapia de conversación", o el psicoanálisis. Según sus biógrafos, Freud fue apegado a Jofi, su mascota Chow, quien al parecer estuvo presente en todas las sesiones de psicoterapia de Freud en los años 1930. Aunque Freud defendía que los terapeutas humanos proporcionan una "pared en blanco" a los pacientes, el papel terapéutico de Jofi era bastante diferente. Freud utiliza el comportamiento de Jofi para ofrecer comentarios e interpretaciones psicodinámicos; los pacientes entenderían y comunicarían de nuevo en la misma manera. Jofi incluso marcó el final de cada sesión de terapia pateando en la puerta cuando había transcurrido el tiempo de la sesión (Walsh 2009).

Sigmund Freud y Jofi
Uno de los pacientes de Freud, el psiquiatra Roy Grinker, a quien Freud analizó en 1932, recordó su tiempo con Freud y Jofi:

En las sesiones de terapia, el perro Chow Chow de Freud, Jofi, se sentaba al lado del sofá. Jofi siempre estaba inquieto, Freud acabaría pronto la sesión, así que Grinker aprendido a traer golosinas para el perro con el fin de poder conseguir su tiempo completo. Freud ofrecía con frecuencia comentarios e interpretaciones a través de su perro. Cuando Jofi se levantaba daba golpes y arañaba la puerta para dejarlo salir, diría Freud, '' Jofi no aprueba lo que estás diciendo. '' Cuando el perro arañaba la puerta de nuevo para entrar, Freud juguetonamente decía, '' Jofi quiere darle otra oportunidad. '' Grinker añadió, '' una vez, cuando yo estaba emocionado con una gran cantidad de vigor, el perro saltó encima de mí, y Freud dijo: "usted lo ve, Jofi es tan emocionada que has sido capaz de descubrir la fuente de su ansiedad! '' '(Walsh 2009).

Freud, que parecía sentir que los perros y otros animales tenían una habilidad especial para juzgar el carácter de una persona, no estaba solo en esta idea. En la década de 1950, el psicólogo Dr. Boris Levinson utilizó su perro Jingles para ayudarle a trabajar con un niño autista que estaba de otra manera que no respondía a la psicoterapia estándar. Dos décadas después, una encuesta de 1973 por Rice, Brown and Caldwell titulada "Animales y Psicoterapia", encontró que el 41 por ciento de los psicoterapeutas estadounidenses utiliza contenidos animal o animales, por lo general los perros, en su tratamiento.

Una nueva investigación apoya una conexión empática entre perros y seres humanos que es raro en el mundo animal. Por ejemplo, la investigación sobre el bostezo sugerente por Romero, Konno y Hasegawa en el 2013 implicó que los perros están inusualmente con empática a los seres humanos. Los humanos, bostezan al ver a otras personas bostezar, esto ha sido asociado por los investigadores con la activación de las redes neuronales relacionadas con la empatía y las habilidades sociales. En el Romero, en su estudio, los perros en la compañía de los seres humanos que bostezan, ellos también bostezan. Si bien esto es controvertido, otros investigadores han informado de que los sujetos perros bostezaban con mayor frecuencia cuando la persona que estaba bostezando les era familiar.

Otros estudios también apoyan estas ideas. Por ejemplo, Deborah Custance y Jennifer Mayer del Departamento de Psicología en Goldsmiths, Universidad de Londres, habían expuesto a 18 perros de diferentes edades y razas, separando a cuatro con 20 segundos encuentros humanos. Los participantes humanos incluidos los propietarios de los perros, así como a extraños. Como parte del experimento, los investigadores instruyeron a los participantes humanos a tararear, hablar y simular que lloraban. Según Custance y Mayer, cuando una persona que parecía estar angustiado y llorando, la mayoría de los perros trataron de consolar a la persona, efuera el dueño o no lo fuera. Custance y Mayer creen que este comportamiento es coherente con la opinión de que los perros están mostrando preocupación empática en ofrecer comodidad a un (aparentemente) humano angustiado.

Además, los investigadores dirigidos por Erno Téglás en el Centro de Desarrollo Cognitivo, de Budapest, Hungría, estudiaron el comportamiento de la mirada visual de los perros que vieron presentaciones de vídeo de un actor humano volviéndose hacia uno de los dos objetos. Los patrones de ojo de mirada de los perros que se registraron con un seguidor de ojo similar al utilizado en los estudios de los bebés humanos. Los resultados mostraron una mayor tendencia de la mirada de seguimiento en los perros cuando giraba la cabeza del humano iba precedida por una expresión de la intención comunicativa (es decir, mirando directamente al perro o hablando con él o ella antes de mirar en una dirección especificada). Los investigadores concluyeron que estos hallazgos apoyan la existencia de la competencia social (empatía) en perros similar a la de los bebés humanos preverbales.

A medida que se hacen más investigación, y cuando en la práctica en el mundo real sigua mostrando resultados positivos, en la terapia asistida con perros, es probable que esto se convierta cada vez más común. Mientras que el uso de un "asistente" canino sigue siendo más arte que ciencia, el mejor consejo para la práctica de los psicólogos y psicoterapeutas que deseen mejorar los resultados del tratamiento futuro bien puede ser "Obteniendo un perro". Preferiblemente, uno bonito y amistoso.

Por Sheldon Siporin

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

Centro Veterinario Leuka

Urgencias veterinaria 676 086 086

07 noviembre, 2015

Etología Canina - La Conducta del Perro


Mucha gente está acostumbrada a ver al perro como un miembro más de la familia que acaban olvidando tanto sus limitaciones como sus habilidades puramente caninas. El comportamiento canino es una maravillosa fusión entre lo instintivo y lo aprendido. Casi cualquier rasgo de su conducta responde a una necesidad instintiva de proporcionar la reproducción y garantizar la conservación de la especie en el entorno salvaje. Educar a un perro, enseñarlo a convivir con nosotros en nuestro mundo, no es otra cosa, en definitiva, que enseñarlo a dar rienda suelta a sus instintos naturales, pero en el momento y el lugar oportunos.

Miembros de la Jauría

Los perros son animales sociales, y como tal desean por instinto sentirse integrados en la estructura social del grupo y trabajar en equipo en la jauría. En el entorno natural, ningún cánido conseguiría sobrevivir mucho tiempo fuera del grupo, ya que para cobrar piezas de gran tamaño es imprescindible cazar en equipo. Por esta razón las jaurías de cánidos salvajes están siempre jerarquizadas y presididas por normas que establecen quién tiene derecho a aparearse en la manada y a quién corresponde el privilegio de alimentarse en primer lugar una vez matada la presa.

Naturalmente, siempre hay alguno que intenta desafiar el orden social establecido, pero, para evitar graves lesiones que hubieran perjudicado a la manada en general, la evolución de la especie sustituyó las mutuas agresiones por toda una serie de comportamientos rituales que permiten resolver cualquier conflicto entre los miembros sin derramamiento de sangre. Estos ritos incluyen gestos teatrales interpretados con la cara y el cuerpo, miradas intensas y fijas, gruñidos, etc., un completo y eficaz sistema de signos que sirven tanto para expresar intenciones como respuestas.

Hasta hace no mucho tiempo se creía que el lobo dominante o líder supremo era el individuo más corpulento o fuerte de la manada. Actualmente se cree, sin embargo, que los lobos que detentan el poder y controlan todos sus congéneres son precisamente aquellos que mejor dominan el lenguaje de los gestos.

El Jefe de la Manada

En el entorno natural, algunos cánidos se llevan siempre la mejor parte de todo: disfrutan de la porción más grande de la presa, del lugar más seguro para dormir, de las atenciones de los otros, que los acicalan y asean, de aliados dentro del grupo que los apoyan, mientras que otros tienen que conformarse con lo que estos privilegiados desdeñan. Obviamente, los primeros tienen más oportunidades de aparearse y procrear hijos sanos que aquellos que deben esperar, hambrientos, a que los primeros se harten de comer, dormir en la parte más exterior y expuesta de la guarida y arreglárselas casi sin ninguna atención por parte de los demás. A estos cánidos que se llevan siempre la mejor parte de todo y tienen, en consecuencia, más posibilidades de procrear se les denomina individuos Alfa o dominantes.

Este ordenamiento social no debe extrañar mucho a los humanos. Porque entre nosotros en una empresa el director es que tiene todos los privilegios. De hecho, lo que ha hecho posible que humanos y perros hayan llegado a llevarse tan bien han sido precisamente las semejanzas existentes entre la estructura social humana y la canina. En resumidas cuentas, cuando un perro vive con nosotros en casa entiende que nosotros somos los jefes, y que es a nosotros a quienes corresponde elegir, mientras que a ellos les toca indefectiblemente conformarse con lo que nosotros rechacemos.

Es precisamente la estructura jerárquica de la jauría lo que impide que surjan conflictos entre ambas especies. Ahora bien, en un animal tan inteligente y adaptable como el perro doméstico, ciertas experiencias podrían anular esta sumisión instintiva. Y es aquí donde entra en juego el aprendizaje.

El Aprendizaje

Los perros aprenden muy rápido cuando les conviene. Si obtienen algo que les guste con determinada conducta, tenderán a repetirla; si no, lo más probable es que la abandonen.

En este principio se basa la teoría del aprendizaje. Los perros aprenden de forma muy similar a la nuestra. Sabemos, por ejemplo, que si cuando un niño hace algo por primera vez (aplaudir, por ejemplo) le damos a continuación un caramelo, es probable que vuelva a intentarlo. Tras batir la palmas unas cuantas veces y recibir las correspondiente golosinas, es muy probable que el niño se ponga a aplaudir con entusiasmo para demostrar que han aprendido ya a hacerlo. Si por el contrario, se hubiese castigado al mismo niño por batir las palmas, o simplemente se le hubiese ignorado mientras lo hacía, lo más probable es que el aplauso hubiera durado poco tiempo y el niño no hubiese vuelto a batir las palmas más adelante.

Conviene tener en cuenta que lo que un humano adulto considera un castigo puede parecerle un premio a los niños o a los perros. Si necesitan o desean que les prestemos más atención, una regañina o incluso un castigo físico puede parecerles un premio, ya que para ellos es mejor eso a que se les siga ignorando. Tal vez esto explica por qué algunos niños se portan tan mal en el supermercado o algunos perros empiezan a hacer gamberradas en cuanto llegan visitas.

¿Son de Verdad Tan Inteligentes?

El perro nos parece a veces más inteligente que los otros animales domésticos, como por ejemplo un gato, porque encuentra la forma de conseguir lo que se propone y porque repite conductas por las que antes ha sido premiado. No obstante, la inteligencia es algo difícil de medir. Tal vez lo único que ocurre es que a los perros se les da mejor comunicarse con nosotros de forma que nosotros les entendamos.

Es posible adiestrar a otros animales, por ejemplo; los gatos, los cerdos, las gallinas.. etc.., de la forma en que adiestramos a los perros, pero motivándolos y comunicándose con ellos de otro modo. Los gatos por ejemplo son más independientes que los perros, a los gatos no le gusta que los dominen y por lo tanto no buscan nuestra aprobación, y a los perros les gusta ser dominados y si buscan nuestra aprobación.

Para poder recibir clases de adiestramiento, apuntarse a cursos o simplemente una modificación de la conducta de su perro, pueden escribirnos al siguiente correo dejando sus datos y localidad; doctorleuka@gmail.com


Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Contacto: psicolmascot@gmail.com 

29 octubre, 2015

Curso de Adiestramiento Canino


El Adiestramiento del Perro

Todo perro posee por naturaleza propia una gran riqueza de cualidades psíquicas que, unidas a una conformación idónea, representan una sólida base para el adiestramiento, desde los simples ejercicios de obediencia hasta el adiestramiento especializado.

La primera etapa del adiestramiento es aquélla en la que el cachorro aprende a obedecer a su amo. Así, por los hechos, comprende a la perfección que existe un dueño, que éste quiere o no quiere que haga algo, que hay cosas que pueden hacerse o no pueden hacerse y que, debido a ciertos gestos y tono de voz que el perro asocia, puede o no llevar a cabo determinadas acciones.

Sin embargo, las pruebas de obediencia constituyen un paso ulterior, aunque de importancia básica, para la utilización del perro en algún trabajo. Estas pruebas, que pueden compararse con el paso de un niño de párvulo a la escuela, consisten en algunos ejercicios fundamentales. Si el perro no los aprende a la perfección, no podrá pasar de curso.

Partiendo de la base de que no se adquiere un perro sólo para disfrutar de su compañía, reduciendo sus actividades a la posibilidad de satisfacer sus necesidades fisiológicas durante un paseo más o menos corto, hemos de suponer que, por el contrario, se quiere obtener de él un mínimo de disciplina, evitando con ello que se convierta en un perro torpe y mal educado, con el consiguiente peligro para sí mismo y para los demás.

Será necesario, pues, dedicar algo de tiempo a enseñarle las cosas más importantes. Hay quienes creen que la obediencia se obtiene mediante la vara y los zapatazos (las patadas son muy frecuentes en el maltrato a un perro). Esos precisamente son los responsables de la existencia de animales obtusos, debido a las continuas frustraciones, o de perros excesivamente tímidos, casi enfermizos, aterrorizados ante su amo, a quien lamerán la mano, no por amor, sino por miedo. O de perros feroces, peligrosos para los demás e incluso para el mismo dueño.

Este tipo de educadores de perros, extraños autodidactas, no podrán culpar al perro, sino a sí mismos, si el perro llega a morderles.

El adiestramiento del perro requiere paciencia, firmeza y dulzura. Si alguien es intolerante o sufre de los nervios, debe abstenerse de dar lecciones a un perro, al menos hasta haber recobrado la calma. El perro no puede comprender el carácter de una persona, o si un día está de mal humor por problemas de índole familiar o laboral.

Además, no debe exigirse nada de un perro que no esté en las debidas condiciones físicas, de la misma forma que si el dueño se halla en mal estado de salud, es obvio que nadie le exigirá ir a su trabajo a hacer esfuerzos físicos. Por lo tanto, si el perro no se encuentra bien, es conveniente suspender momentáneamente las lecciones.

Por otra parte, las inflexiones de la voz son sumamente importantes; una orden impartida con energía y reiterada, no hace falta gritar, sino como si se le estuviera hablando al perro, tendrá un efecto mayor sobre el cachorro.

El gesto que acompaña a la orden ha de ser sólo una forma de aumentar su énfasis. Por consiguiente, adiestrar a un cachorro debería ser, aunque en realidad lo es, un pasatiempo, una verdadera diversión y un pretexto para estar al aire libre.

Sólo de esta manera podrá obtenerse de un cachorro que en el futuro se comporte como un perro maduro en toda la extensión de la palabra, mostrándose fiel a su amo y ejecutando con ahínco sus órdenes.

Se podrá observar, al mismo tiempo, su alegría al obedecer, deseoso de merecer los elogios y las caricias de su dueño, lo que constituye el premio más apreciado para el perro.

En este curso describiremos la forma en que se realizan los ejercicios de obediencia y cómo se dan las órdenes, aclarando que estás siempre deben ir precedidas del nombre del perro. Desde pequeño habrá que llamarle por su nombre, especialmente en el momento de darle la comida o alguna golosina, a fin de que el perro relacione su nombre con situaciones agradables.

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)


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20 octubre, 2015

Parques Para Perros

La razón principal para visitar cualquier parque para perros o Área Canina, debe ser para el disfrute de nuestro perro, por lo que es muy importante para el perro poder observarlo mientras él está allí, el perro le dirá si se está divirtiendo o o no se está divirtiendo. Esté atento a cualquier signo de estrés para reaccionar en consecuencia. Aprender un poco sobre el lenguaje corporal canino y cómo los perros se calman a través de las señales de calma, también le ayudará a protegerse de los posibles contratiempos. A veces, un corto paseo fuera del parque ayudará a su perro a que se calme lo suficiente como para regresar y volver a entrar con un mejor resultado.

Usted tiene que comprender que no todos los perros disfrutan retozando y persiguiéndose entre los perros, pero el área canina está bien, porque la mayoría todavía puede disfrutar de estar ahí donde hay tantos olores nuevos y deliciosos para investigar. Y si usted trae al uno o dos juguetes favoritos, que solo tendrá en el parque, usted también puede disfrutar de una manera especial en un momento dado.

Un buen parque para perros publicará sus normas en un cartel grande con una bonita señal, para que todos la puedan leer. Es cierto que debe tomarse el tiempo para hacerlo, mientras que su perro estará ansioso tratando de tirar de usted para poder entrar en el área canina, por eso es importante tenerlo educado y seguir unas ciertas normas de como tener a su perro sin correa en el área canina.

-Los dueños de los perros o el que lo saca a pasear, son los responsables en todo momento de las acciones de sus perros durante el uso del área canina.

-Los Perros deben tener la edad de cuatro meses, menos de esa edad no se les permite usar las instalaciones.

-Los perros deben estar atados hasta que estén en el interior del área vallada.

-Los dueños de los perros o el paseador no deberán llevar más de 3 perros en el área canina, tener a su perro bajo el control de voz en todo momento, y supervisar su perro en todo momento.

-Los dueños de los perros o paseadores deberán eliminar las heces del perro y deberán disponer de él de una manera sanitaria en los contenedores de residuos fuera de la zona del área canina.

-Todos los perros deben tener su identificación y cartilla veterinaria con sus vacunas actuales. Los perros con enfermedades contagiosas no se permiten en las instalaciones del área canina bajo ningún concepto.

-Los dueños de los perros o los paseadores deberán tranquilizar al perro si ladra y se convierte en una molestia, el propietario o paseador debe llevarse inmediatamente al perro si tal molestia no se disminuyó.

-Los perros no se les permite excavar en la zona sin correa. Los dueños o paseadores serán los responsables de llenar todos los agujeros creados por su perro.

-Los perros deben estar acompañados por personas no menores de 13 años. Los niños de 12 años de edad y menores deben estar acompañados y supervisados por un adulto de 18 años de edad o más, mientras que está en el área canina.

-Ninguna persona que visita el área canina sin perro no deberán acosar, molestar o incitar a cualquier perro de cualquier manera, incluyendo pero no limitado los gestos verbales o físicos, o lanzamiento de objetos.

-Los perros que presentan un comportamiento agresivo hacia cualquier persona o animal deberán ir con correa y retirado inmediatamente del área canina por el propietario o paseador. Si un perro lesiona a una persona o a otro animal, el propietario o paseador deberá proporcionar el nombre del propietario, dirección e información de seguros a la parte lesionada o a cualquier empleado de la ciudad, y deberá presentar un informe por el Ayuntamiento.

-No se puede permitir entrar con comida de perros o personas en el área canina.

-El uso de un área canina es un privilegio y cada persona debe seguir todas las regulaciones establecidas por la seguridad de los seres humanos y los animales con el fin de ser permitido en este privilegio. Incumplir cualquiera de estas normas pueden estar sujetas a multas civiles y honorarios administrativos y puede resultar en la revocación del derecho de uso de esta área canina.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

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28 septiembre, 2015

Inteligencia y Comunicación Canina - 2

El cerebro del perro, como el de la mayoría de los mamíferos, es capaz de pensar, aprender y recordar. Mientras el cerebro controla el aprendizaje, las emociones y la conducta, el cerebelo controla los músculos. El tronco cerebral está conectado con el sistema nervioso periférico, que recorre todo el cuerpo. Unas sustancias químicas, denominadas neurotransmisores, se encargan de transferir información en el interior del cerebro. Estos mensajeros químicos están regulados, y condicionados, por numerosos factores, entre los cuales se incluye el estado hormonal del perro e incluso la dieta.

Aprendizaje y Memoria

El cerebro del perro le permite aprender de dos formas deferentes; la primera, mediante el denominado “condicionamiento clásico”, se basa en la realización de las asociaciones básicas; la segunda, denominada “condicionamiento instrumental” u “operativo”, que consiste en asociar actos y consecuencias.

De todo el trabajo realizado por el fisiólogo ruso Pavlov (1839-1936), probablemente lo mas conocido sea su estudio de los reflejos condicionados del perro. Pavlov descubrió el condicionamiento de forma accidental mientras investigaba la digestión. Necesitaba recoger muestras de saliva de sus perros de laboratorio, y para estimular la salivación, se le ocurrió colocar harina de carne en el interior de la boca del perro. Pronto descubrió que el perro empezaba a insalivar nada más ver al investigador, anticipándose al hecho de que éste venía a introducir harina de carne en su boca.

Pavlov probó a asociar otros estímulos, como el sonido de una campanilla y la carne, y comprobó que el perro llegaba a insalivar al percibir dichos estímulos, incluso con la ausencia de la carne. Cualquier propietario habrá observado asociaciones como éstas, sobre todo cuando entra con su perro en la cocina.

Tal vez sea aún más importante a este respecto el trabajo del psicólogo B. F. Skinner (1904-1990), que demostró de forma irrefutable la capacidad del perro para aprender a modificar o adaptar su conducta de acuerdo a las experiencias pasadas y a las consecuencias de sus acciones.

Gracias a este descubrimiento, hoy es posible adiestrar a los perros mediante técnicas cada vez más refinadas, que parten de la base de que el perro puede tomar decisiones, utilizar su memoria para recordar hechos y reconocer personas u objetos y comunicar sus intenciones, si bien no de forma verbal como nosotros.

El Lenguaje de los Gestos

El lenguaje gestual del perro se asemeja mucho al del lobo. No obtante, los rasgos faciales, las dimensiones y forma del cuerpo y la longitud del pelo se han modificado tanto en el perro que actualmente resulta mucho más difícil reconocer los gestos lobunos.

Por regla general, cuando un perro está relajado y tranquilo, cualquiera puede notarlo debido a su postura relajada y a la expresión neutral de su rostro. Sus orejas estarán en la posición normal de cada raza, su cola colgará, más bien baja, y su cuerpo en general no parecerá ni agachado ni estirado. Tal vez tenga los ojos entrecerrados, los músculos del cuello y el morro se notarán relajados.

Un perro que se siente seguro de sí mismo, si está tratando de ejercer algún tipo de autoridad o de dominar a otro perro, ofreceré un aspecto muy diferente. Tratará de parecer al otro lo más corpulento y fuerte posible, con las orejas erectas, la cabeza y el cuello enderezados y el cuerpo en general levemente arqueado y preparado para atacar.

La Cola

La cola de un perro expresa con claridad su estado de ánimo y sus intenciones. Normalmente, si la lleva alta, significa que se siente seguro, excitado o incluso dominante, auque algunas razas llevan la cola alzada de forma permanente.

En general, cuando mueven la cola es para expresar alegría o excitación. No obstante, una cola totalmente recta y vertical que se agita trazando movimientos cortos y rápidos pueden indicar que el perro está mostrándose dominante, y si la cola en movimiento está baja y se ondula de forma lenta y cadenciosa, puede significar que el perro no está sintiéndose seguro. Los propietarios de perros agresivos suelen observar que su perro estaba meneando la cola cuando se produjo el ataque.

La cola refleja hasta tal punto las emociones de un perro que cuando se amputa se está privando al perro casi por completo de la capacidad de expresarse. La caudectomía no debería practicarse jamás si no es por motivos de salud. Lo mejor es poder estudiar y observar a tu perro para poder conocerlo y saber su estado de ánimo y sus intenciones.

Los Mensajes Sonoros

Los perros modulan su voz para producir sonidos muy diversos: lloriqueos de cachorro, ladridos profundos o ladridos de amenaza, gruñidos o ronroneos de placer, gemidos de impaciencia o alegría, gemidos y aullidos de dolor, ladridos agudos o aullidos destinados a llamar la atención, etc..

Algunos perros entonan aullidos como cantando, herencia de su antepasado el lobo. Cada lobo posee un aullido personal e inconfundible. Los perros ladran más a menudo que los lobos, y utilizan el ladrido en circustancias mucho más diversas, dándoles diferentes significados.


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Inteligencia y Comunicación Canina – 1

En el entorno natural, nuestros perros domésticos formarían jaurías organizadas. A cada perro le correspondería un estatus social determinado, con derechos y deberes concretos, y la jauría en general se relacionaría escasamente con caninos que no conociera. De hecho si se encontrasen con un perro perteneciente a otra jauría, lo tratarían con gran recelo y si el grupo se sintiese amenazado por él, lo ahuyentarían con gestos amenazantes y grandes muestras de hostilidad.

La Comunicación canina.

Sin embargo, esperamos que el perro que vive con nosotros se relacione con sus congéneres de forma muy distinta. Lo natural es que los perros pertenecientes a diferentes jaurías/familias, sea cual sea su sexo, su edad y su tamaño, se encuentren y se traten a diario en la calle, o en el parque, sin que se produzca ningún tipo de confrontación o conflicto.

Esto es posible sólo por dos motivos. El primero es que el perro doméstico, durante su evolución a partir del lobo, probablemente sufrió un proceso de selección natural que lo dejó en estado neotónico, es decir, estando en un comportamiento juvenil de por vida. Un perro nunca llegará a comportarse como un lobo adulto.

De hecho, el perro demuestra una gran flexibilidad en su trato social con los demás perros durante toda su vida, si es que no sigue mostrándose, incluso, tan juguetón como un cachorro.

El segundo factor que hace posible que nuestros perros se relacionen entre sí con tanta naturalidad y sin violencia, es precisamente la socialización precoz a la que le sometemos. Nosotros les enseñamos desde cachorros que los demás perros, auque no tengan el mismo olor o el mismo aspecto que sus compañeros de camada, son igual de amistosos y dignos de confianza que ellos.

De todos modos cuando los llevamos al parque podemos aún observar vestigios de la conducta social de los lobos en su comportamiento. Es cierto que se relacionan con sus congéneres libremente, pero siempre observando una serie de rituales, una serie de normas de conductas social destinadas a hacer posible que un perro se presente ante un desconocido y ambos puedan entablar una relación amistosa, por efímera que ésta sea.

Además, para comunicar con sus congéneres su existencia e intenciones los perros no necesitan forzosamente coincidir: también suelen presentarse ante los demás de otros modos, como marcando el territorio con orina o eligiendo cuidadosamente el lugar más adecuado para depositar sus heces.

La Comunicación Olfativa.

Los perros delimitan lo que consideran su territorio utilizando su olor personal. Probablemente, para ellos, leer olfativamente la información contenida en la orina dejada por sus congéneres, es un poco como para nosotros ojear el periódico por la mañana. Esas señales olfativas están plagadas de información sobre el sexo, estado de salud, estatus social e incluso situación coronal de los perros de la vecindad.

Los perros pueden, incluso, detectar mediante el olfato el miedo que están sintiendo otros animales. Se cree que cuando un perro está atemorizado libera ciertas sustancias químicas, denominadas feromonas, destinadas a alertar a los demás sobre el peligro que los acecha. Tal vez esto explica por qué a muchos perros les aterroriza ir al veterinario auque nunca hayan sufrido ninguna experiencia traumática en la clínica.

Es probable que un olfato tan altamente desarrollado permita a los perros saber exactamente cuántos perros hay, o ha habido hasta hace muy poco, en el parque, y si los conocen o no.

La Comunicación Visual.

Cuando están al alcance de la vista, los mensajes olfativos ceden paso al lenguaje de los gestos. La mayoría de los perros si no están sujetos por la correa y pueden moverse con total libertad, se toman cierto tiempo al presentarse ante los perros que no conocen. En el primer momento, es posible que nada más verse ambos queden como inmovilizados.

Poco después, irán aproximándose entre sí, despacio y con precaución, con frecuencia dando una especie de rodeo en vez de dirigirse directamente hacia el otro, lo cual podría ser interpretado como un intento de agresión. Cuando están cerca normalmente intentarán olfatearse mutuamente, primero la cara y la cabeza y finalmente la zona genital, mucho más rica en información olfativa.

Después de esto, tal vez uno de ellos se aleje, o tal vez los dos a la vez, y levante la pata para orinar, dando por concluidas las presentaciones. También es posible que se inviten mutuamente a jugar, agitando las patas delanteras en el aire, acostándose sobre las patas delanteras, mientras las patas traseras quedan en posición normal, o ladrando.

Aunque mientras juegan pueda parecer que están peleando en serio, normalmente ambos comprenden y acatan mientras lo hacen las normas sociales pertinentes y es muy difícil que lleguen a morderse fuerte o a desafiarse con verdadera hostilidad.

El Lenguaje Corporal

A veces cuando dos perros se encuentran, utilizan los gestos para mostrarse dominantes o sumisos. Tal vez uno de ellos intente colocar una de sus patas delanteras, o las dos, sobre el lomo del otro, o montarlo. Con menos frecuencia, el perro que intenta someter al otro lo expresará apoyando su cabeza en el lomo o el cuello del otro.


La mayoría de las veces, los perros liman sus esperezas sin violencia y ambos acaban jugando o tomando cada uno su camino. De hecho, las peleas se producen casi siempre porque los propietarios intervienen, interfiriendo de este modo en el complejo sistema de señales utilizado por los perros para resolver la situación, código que ambos perros conocen y comprenden perfectamente.

Etólogo Canino: doctorleuka@gmail.com

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Inteligencia y Comunicación Canina - 3


26 septiembre, 2015

Sindrome de Disfunción Cognitiva Canina SDC

A medida que los perros envejecen, no sólo sus cuerpos comienzan a mostrar signos de convertirse en mayor. Así como nuestros recuerdos, nuestras habilidades para procesar nueva información y en general, tenemos disminuciones de la función del cerebro a medida que envejecemos, esto mismo le ocurre con la de nuestros perros. 

Usted puede comenzar a notar que él no responde a su voz tan rápido, que ya no está interesado en las actividades que antes disfrutaba y que él parece lejano y confuso, que puede incluso hacerse pises en la casa. A menudo, en comparación con la enfermedad del Alzheimer en los seres humanos; Puede ser que su perro sufre del síndrome de disfunción cognitiva canina.

¿Que es la Disfunción Cognitica Canina?

Los perros ancianos pueden manifestar un envejecimiento cerebral patológico que se conoce con el nombre de Sindrome de Disfunción Cognitiva (SDC). Nuestras mascotas están viviendo vidas más largas, más felices debido a los avances en la nutrición, la medicina y la forma en que nos preocupamos por ellos. El proceso de las edades provoca cambios fisiológicos que afectan la forma en que su perro se siente y se comporta. La Disfunción Cognitica Canina describe una condición que se produce a medida que envejece el cerebro y en la actualidad se desconoce la causa, aunque ciertos factores contribuyentes han sido identificados por la investigación de la condición que está en curso. 

Estadísticas recientes han sugerido que los perros 1 de cada 3 superior a 8 años de edad sufren del (SDC). Lamentablemente no hay cura, sin embargo es posible que algunos medicamentos y nutrientes pueden ayudar a controlar la condición, la disminución no se puede detener por completo. Si usted cree que su perro está sufriendo de síndrome de disfunción cognitiva es muy recomendable que visite a su Veterinario con regularidad.

Signos que se manifiesta con el Sindrome de Disfunción Cognitiva:

Los signos de síndrome de disfunción cognitiva canina pueden ser muy amplios, algunos pueden aparecer lentamente pero otros pueden ocurrir y convertirse en un problema para el perro con relativa rapidez. Es importante hablar sobre los signos con su veterinario, ya que algunos signos potencialmente pueden indicar condiciones subyacentes.

Algunos de los signos más comunes son los siguientes:

-Una mirada perdida en blanco en los ojos de los perros - que parece distante y no reactivo

-Estar dando vueltas continuas

-Alteraciones del sueño, duerme más de día y menos por la noche, el exceso de sueño o el insomnio

-Pérdida de los hábitos higiénicos, incontinencia urinaria y fecal en la casa, hacerse pis en su cama.

-Hace atípicos ruidos, puede gemir, jadear o ladrar en momentos inadecuados.

-Desorientación, no reconoce lugares conocidos o personas, deambula sin rumbo fijo.

-Actividad disminuida, no reclama atención, juega menos.

-Los cambios de comportamiento, a menudo en los perros debido a la confusión puede llegar a ser irritable y rápida, incluso en uno que alguna vez fue muy apacible puede encerrarse en sí mismo y se acoplan cuando se les interrumpe.

-Cambio en los comportamientos con la familia, su perro ya no puede reaccionar a su nombre o a su voz, y no te saludan con alegría en la puerta como lo ha hecho en el pasado.

Causas de la Disfunción Cognitiva Canina

En la actualidad no existe una causa conocida concluyentes aunque se cree que ciertos cambios en el cerebro pueden contribuir. La función nerviosa es vital para la función cognitiva y este se basa en la reacción química de la transmisión de información a través de las vías nerviosas, a partir de estructuras conocidas como sinapsis.

Cada disparo del nervio es un mensaje para el cuerpo para reaccionar, ya sea física o mental, el sistema nervioso ha anulando el control de la velocidad de las reacciones en el perro.

Una teoría en un factor que contribuye a la SDC es que a medida que envejece el perro una proteína conocida como beta-amiloide se acumula en el cerebro clustering alrededor de los nervios (conocido como una placa). Los actos construyen como un aislante para el proceso químico de los disparos de los nervios y por lo tanto previene o retarda el nervio que envía el mensaje a los receptores en el cuerpo. A medida que aumenta la cantidad de beta-amiloide cada vez es más difícil para los nervios poder trabajar con eficacia.

Otro punto de vista relacionada con la acción del nervio es que la disminución de la producción de dopamina se ha identificado en los casos del SDC. La dopamina es un neurotransmisor y su presencia es esencial para una eficaz transmisión nerviosa.

Estos hallazgos son extremadamente útiles cuando se mira en posibles tratamientos para controlar esta afección.

Diagnóstico:

No existe una prueba única que puede diagnosticar el Síndrome de Disfunción Cognitiva canina. Su veterinario se basa el diagnóstico en los exámenes, observaciones y la exclusión de las condiciones subyacentes.

A medida que su veterinario realiza un examen completo donde va a tomar notas sobre sus preocupaciones y lo que usted ha notado en su casa, él puede recomendar un análisis de sangre y una muestra de orina. Estas pruebas simples permitirá al veterinario poder excluir cualquier otra condición que a menudo se encuentran en los animales ancianos y supervisan la función de los órganos vitales de su perro como el corazón, el hígado y los riñones. Su veterinario probablemente pedirá que regrese para una revisión después de un par de semanas para intentar cualquier tratamiento y querrá controlar la progresión de los síntomas.

Tratamiento:

Aunque no existe una cura para la demencia y en última instancia la condición progresará, hay opciones disponibles que pueden ayudar a controlar los síntomas y retardar la degeneración.

El tratamiento farmacológico para disminuir alguno de los síntomas, mejorando así la habilidad mental y retrasar el SDC en su perro. El tratamiento farmacológico mediante sustancias vasodilatadoras como la propentofilina, ha demostrado su eficacia en el tratamiento del SDC en los perros. Este aumenta el flujo sanguíneo cerebral y su oxigenación. Por tanto, se debe iniciar el tratamiento lo antes posibles, realizar un seguimiento del mismo y revisiones veterinarias continuas.

Consejos para la gestión de un perro con SDC.:

A medida que desea asegurarse de que su perro sea tan feliz y esté sin dolor como sea posible cuando se sufre de esta condición a largo plazo. Hay algunos consejos simples y técnicas que se pueden utilizar para ayudar a su perro y agregar seguridad y familiaridad a su cambio de vida.

-Mantener el comedero y bebedero de su perro en un lugar de fácil acceso, tenerlo a la altura de él para que no tenga que agacharse, mantener todos sus elementos esenciales en un solo lugar.

-Mantener una rutina estricta, será menos probable que se confunda o tenga pérdida de los hábitos higiénicos. Llévalo fuera regularmente para hacer sus necesidades y le llevará al mismo sitio cada vez.

-Asegúrese de que haga mucho ejercicio dentro de los límites de sus capacidades físicas y mucha tranquilidad y tiempo con su dueño.

-Lleve un diario de los signos que está demostrando y la escala de 1/10 de lo mal que le parecen afectar cada día. Usted verá claramente si los signos comienzan a empeorar.

-Ejercicio y juegos moderados

-Alimentar con una dieta bien equilibrada con ácidos grasos esenciales y antioxidantes.

Si usted cree que su perro está sufriendo de síndrome de disfunción cognitiva es muy recomendable que pida un cita en nuestro centro veterinario, para realizar un examen completo y empezar un tratamiento cuanto antes. Nosotros disponemos también de un especialista en recuperación cognitiva con juegos y ejercicios para su perro puede escribirle a; psicomascot@gmail.com

Por: Erik Farina (Etólogo Canino)

Contacto: psicolmascot@gmail.com